MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01C81119.2183F5D0" Este documento es una página Web de un solo archivo, también conocido como archivo de almacenamiento Web. Si está viendo este mensaje, su explorador o editor no admite archivos de almacenamiento Web. Descargue un explorador que admita este tipo de archivos, como Microsoft Internet Explorer. ------=_NextPart_01C81119.2183F5D0 Content-Location: file:///C:/08F61C84/historiaeconomica-HistoriaArgentina1810alaactualidad.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii"
<=
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H=
istoria
Argentina 1810 - Actualidad
Unidad 1:
Imperio español en =
America:
Flia real=
: Austrias.
(S
XVI- S XVII) Imperio Español. (el =
poder
estaba organizado así)
(América)
Administración
Iglesia Elite (ostentaba el poder (misión rel.) (poder económ=
ico)
político) poder de persuasión propietariosSe
apoyaba en un poder urbanos y rurales
jurisdiccional y
económico. Sus fondos los obtenía del diezmo. miembros
Los usaba para conceder créditos del cab=
ildo
comprar propiedades.
Flia. De =
los Borbones:
Para reestructurar el imperio imponen las llama=
das
"Reformas Borbónicas", derivadas del despotismo ilustr=
ado,
bajo el lema "todo privilegio es odioso". Su principal impulsor f=
ue
Carlos III, y se imponen, principalmente, durante la segunda parte del S.
XVIII.
·
· &n=
bsp;
Y
se realizan con el objeto de recuperar el poder perdido a manos criollas y
foráneas en las colonias.
En
consecuencia se decide:
·
· &n=
bsp;
Para
asegurar el cumplimiento de la voluntad real:
1.
1. Se co=
ntrolan
y eligen los funcionarios por dicha corona.
·
· &n=
bsp;
Se
busca una mayor centralización del poder. Se crean nuevos
Virreinatos, Intendencias, Capitanías Generales, etc. (Ejemplo:
virreinato del Perú se divide en 3 partes)
1.
1. A par=
te de
aparecer nuevas rentas, se crean aduanas interiores.
·
· &n=
bsp;
Se
buscó debilitar todo poder amenazante a la hegemonía
española en las colonias. El ejemplo más conocido es la Igles=
ia:
1. Se=
le
confiscan los fondos de caridad.
2.
2. Son e=
chados
los jesuitas de toda dominación española.
·
· &n=
bsp;
Se
creó una nueva milicia. Ya que la anterior al estar compuesto=
por
una gran mayoría no española, se dudaba de su lealtad y/o ent=
rega
por la corona, actitudes que se pueden ver durante las primeras revolucione=
s en
América (Alto Perú). En consecuencia, se decidió forma=
r un
ejército regular, dominado en sus más altos cargos por milita=
res
españoles (en la totalidad del ejército no podía haber
más de 20% de criollos).
Esto
generó muchos reproches en las colonias, por lo que se permiti&oacut=
e;
un intercambio de productos entre estas. De la forma que esta medida fue
adoptada, dejaba intacto el monopolio, y por lo tanto los beneficios que
obtenía España del intercambio comercial de productos.
· · &n= bsp; "Reformar distinto a cambiar". Ya que estas innovaciones no llevaron a un gran cambio ni a una mejora en la situación del imperio español. <= o:p>
Insti=
tuciones:
Am&ea=
cute;rica:
Virreinatos, Audiencias
gobernador, Capitanía General
intendentes, etc.
Cabil=
do
Espa&=
ntilde;a:
Rey (corona real) En la época de los borbones=
span>
aparecen los
Conse=
jo de
Indias ministros que se ocupan de los asuntos de
Casa =
de
Contratación los indios
Conse=
jo de
Castilla
Ocaso=
:
1. po=
r la poca
participación que tenía en el gobierno
Podem=
os
resumir que el ocaso español se debió, principalmente, a d=
os
décadas de depresión y guerra, y a una grave crisis de
legitimidad política (no había rey a quien obedecer).
Influ=
encias
internas y externas de la Revolución de mayo:
 =
;
Forma=
ción
de un Estado Nacional: (Oscar Oszlack)
La
formación del estado es un aspecto constitutivo del proceso de
construcción social, en el cual los diferentes planos y componentes =
que
estructuran la vida social organizada. Elementos tan variados, como el
desarrollo relativo de las fuerzas productivas, los recursos naturales
productivos, el tipo de relaciones de producción establecidas, la
estructura de clases resultantes, o la inserción de la sociedad en la
trama de relaciones económicas internacionales, contribuyen en diver=
so
grado a su conformación.
La ex=
istencia
del estado se verificaría a partir del desarrollo de un conjunto de
atributos que definen la estatidad =
i>(la
condición de ser estado), es decir el surgimiento de una instancia de
organización de poder y de ejercicio de la dominación
política. El estado es resultado de un proceso por el cual una socie=
dad
se constituye (relación social) y además aparato instituci=
onal.
La=
estatidad supone:
·
· &n=
bsp;
Capacidad
de externalizar su poder.
"=
;La
existencia del estado presupone de condiciones materiales que posibiliten la
expansión e integración del espacio económico (mercado=
) y
la movilización de agentes sociales en el sentido de instituir
relaciones de producción e intercambio crecientemente complejas medi=
ante
el control y empleo de recursos de dominación. Además esa
economía en formación va definiendo un ámbito
territorial".
La idea de
estatidad está relacionada al surgim=
iento de
la idea de nación.
En la=
idea de
nación se conjugan elementos materiales e ideales al igual que en la=
de
estado. Pero a diferencia del segundo, implican la difusión de
símbolos, valores, y sentimientos de pertenencia a una comunidad
diferenciada por tradiciones, etnias, lenguaje u otros factores de
integración, que configuran una identidad colectiva.
Estado
Nacional: articulación Economía
Naci&=
oacute;n
- Sis=
tema de
dominación
La ho=
ra
revolucionaria:
Revol=
ución, cam=
bio
general, realizado por la fuerza y a menudo con violencia, que experimenta =
un
orden social o político, llevado a cabo por un segmento considerable=
de
la población de un Estado. La revolución es la solución
política más extrema que puede adoptar un grupo de
disensión, y tiene lugar cuando fallan los intentos legales y m&aacu=
te;s
moderados de lograr el reconocimiento o la reforma o cuando la ideolog&iacu=
te;a
del grupo revolucionario aboga directamente por la modificación radi=
cal
y traumática de la situación existente. Aun cuando está=
;n
fomentadas por una minoría política, las revoluciones suelen
reflejar un clima popular de descontento. El término revolució=
;n
se aplica de forma más general a cualquier transformación
histórica importante.
Ruptu=
ras y
legado institucional del imperio español
La
revolución de mayo puso fin al orden colonial e inició una am=
arga
lucha por la independencia y unificación. Aunque el Autogobierno fue
instaurado en un intento de ahondar y acelerar la prosperidad comercial, pe=
ro
en cambio provocó una prolongada desorganización
económica, décadas de guerra civil y una caída en la
dictadura.
Los
conductores de la revolución utilizaron, en un principio, la misma
institución virreinal y su estructura política para imponer su
autoridad y el orden inmediato. Así, la junta central de Buenos Aires
sustituyó al Virrey y hasta el nombre de Fernando VII fue utilizado =
como
elemento de unión y poder.
Los
años inmediatos que le siguieron a la revolución se
caracterizaron por presenciar el nacimiento de un torbellino de fuerzas
políticas rivales.
Los r=
asgos
generales de esta época son los siguientes: (1810-1820)
·
· &n=
bsp;
la
región consolidó gradualmente su autogobierno y finalmente su
emancipación de jure.
Las a=
ctitudes
con la que se tomó en cada región las noticias de la
revolución fueron diferentes: en zonas donde el prestigio de la coro=
na
estaba desgastado, dicho acontecimiento fue recibido con gratitud y tuvo un
apoyo incondicional (Santa Fe, Corrientes, la intendencia de Salta, etc.). =
En cambio
la actitud fue opuesta en regiones que estaban dominadas por personas leale=
s a
los Borbones (Montevideo, Alto Perú,
Asunción) a las cuales la junta no ahorró esfuerzos para trat=
ar
de subordinarlas.
El ac=
to de
ruptura del poder imperial, no significó la suplantación
inmediata del estado colonial, por un estado nacional. Gradualmente, a medi=
da
que se consiguieron concitar apoyos, fueron pasando de ser levantamientos
municipales a regionales y luego a nacionales.
A los
débiles aparatos estatales del periodo independentista se le fueron
superponiendo órganos políticos (juntas, triunviratos,
directorios) con los que se intento sustituir el sistema de dominació=
;n
colonial y establecer un polo de poder alrededor del cual constituir un EST=
ADO
NACIONAL.
Estos=
intentos
no siempre fueron exitosos, y en muchos casos desembocaron en largos
periodos de enfrentamientos regionales y luchas entre fracciones
políticas, en los que la existencia del Estado Nacional se fundaba e=
n el
reconocimiento externo de su soberanía política.
El fr=
acaso se
debió a la escasa integración territorial, derivada de la
precariedad de los mercados y agravada por la interrupción de los
vínculos con la vieja metrópoli.
La ef=
ectiva
posibilidad de una economía mas integrada y compleja, sumada a la
preservación de ciertas instituciones coloniales como instrumentos de
control político, suministraron el cemento que amalgamarían a=
la
sociedad territorialmente asentada y al incipiente sistema de dominaci&oacu=
te;n
en un Estado Nacional en un ESTADO NACIONAL. Esto explicaría por que=
, en
casos como Argentina, la precariedad de las economías regionales, la
extensión territorial, las dificultades de comunicación y
transporte, las prolongadas luchas civiles, etc,
demoraron por muchos años el momento en que tal amalgama se
produciría.
Otros=
legados
institucionales:
·
· &n=
bsp;
Cabildos:
gobiernos de la ciudad.
Diver=
sas
alternativas de construcción de un poder alternativo al orden coloni=
al:
Prime=
ra Junta: =
fue
la expresión del primer gobierno constituido por criollos. El objeti=
vo
de esta junta era convocar a los representantes de cada provincia para
considerar las actitudes a tomar ante la nueva situación de la
región. Fue la que provocó la revolución. La junta
esperaba lograr la alianza de las regiones con la rebelión
metropolitana.
Dentr=
o de
esta se producen peleas internas, principalmente entre Moreno (sec.) y Saavedra (pte). El
primero quería lograr una independencia inmediata y la
proclamación de una república centralizada políticamen=
te
en Buenos Aires. Saavedra por su parte, apoyaba el "Autogobierno"
bajo la "Máscara de Fernando", y era defensor del gobierno
compartido con las regiones. Saavedra sale triunfador de este litigio y
siguiendo con su línea moderada, crea la Junta Grande, para
incluir a representantes del interior (2 diputados).
Debid=
o a
diferentes campañas militares fallidas el ex Virreinato del Rí=
;o
de La Plata pierde el dominio sobre el Alto Perú, Paraguay y Montevi=
deo.
Como
consecuencia del fracaso de Saavedra, principalmente militar, este fue
desplazado por un Triunvirato Ejecutivo, opuesto a Artigas, q=
ue
disolvió la junta Grande y luego las Juntas provinciales. Con un
estatuto provisional que creaba una asamblea general de poderes ilimitad=
os.
Instado por Rivadavia, el Triunvirato intento lograr el apoyo de Gran
bretaña, para imponer una Monarquía Constitucional (id=
ea
sostenida con anterioridad por Belgrano). Surge del interior un
creciente rechazo a la política del Triunvirato y un acercamiento a
Artigas.
En 18=
12,
crece un movimiento político bajo el lema: "Independencia,
Constitución y Democracia", la llamada Sociedad
Patriótica, encabezada por San Martín, provocó la
caída del triunvirato, exigiendo una lucha más vigorosa por la
emancipación y para atraerse a Artigas y al Interior, la convocatoria
del congreso propuesto.
En 18=
13, el
congreso planeado se reunió, cuidando de dar la representación
debida al interior. Se modeló según la Asamblea Constituyente
Francesa de 1789.
·
· &n=
bsp;
Abolió
los servicios de los Indios y suprimió la
inquisición y la tortura judicial.
La fi=
gura del
Director Supremo, logró conservarse hasta el año1820, cuando =
con
la Batalla de Cepeda, se inicia un período de autonom&iacu=
te;as
provinciales (Disolución del gobierno centralizado).
 =
;
Asamb=
leas
constituyentes y pacto interprovinciales:
ASAMB=
LEAS
CONSTITUYENTES
El re=
glamento
orgánico de 1811
Es
considerado como la primera constitución del pueblo argentino. Fue
dictado por la Junta Conservadora a instancias del Triunvirato.
Estab=
lece la
triple división de poderes, aunque en forma imperfecta.
Una v=
ez
sancionado, la Junta Consultiva aconseja su rechazo. El triunvirato lo rech=
aza
diciendo que precipitaria al fracaso.
Estat=
uto
provisional de 1811
El
triunvirato se da a la tarea de redactar su propio codillo en nombre del
señor Don Fernando VII.
En es=
te
estatuto se confirma el giro político hacia el centralismo. La junta
conservadora se disuelve al igual que las juntas provinciales.
El po=
der
ejecutivo sigue siendo el triunvirato, pero ahora con amplias facultades. El
poder judicial pierde en parte su independencia.
Asamb=
lea del
Año XIII.
La as=
amblea
se fijó dos grandes objetivos: declarar la independencia y dictar una
Constitución.
Ningu=
no de
los dos objetivos se cumplió. Sin embargo, la asamblea cobra
trascendencia por una serie de medidas, algunas con verdadero tono
revolucionario.
Se su=
prime la
institución del Mayorazgo, se abolen los
títulos de nobleza. Se suprime la servidumbre de los indios, se
abolió la Inquisición y la utilización de tormentos con
fines judiciales. Se adopta un escudo, así como un himno nacional, y=
se
acuña la primera moneda rioplatense. Se crea un gobierno unipersonal=
.
El co=
ngreso
de Tucumán
El 9 =
de julio
de 1816 se presenta como primer asunto el de la libertad e independencia. E=
sta
moción resulta aprobada en forma unánime y entusiasta, declar=
ando
los congresales la "Independencia de las Provincias Unidas de Sud América" de la dominación del =
Rey
Fernando VII, sus sucesores y Metropoli, y de t=
oda
otra dominación extranjera.
Const=
itución
Unitaria de 1819 (Pueyrredón=
)
Se di=
ce
allí que en la necesidad de preferir un sistema de concentraci&oacut=
e;n
y unidad, dicta la política que se quite a los pueblos el principal
motivo de inclinación al federalismo.
En el=
caso
del Poder Legislativo, se considera que se debe llamar al senado a los
ciudadanos distinguidos, ya sea por su riqueza o talento.
De es=
ta
manera se reserva a una clase privilegiada el derecho de formar el senado, =
y se
desprecia al pueblo.
Esta =
Constitución,
como hecho histórico, significaba la muerte de las autonomías
federales, del gobierno propio, del federalismo, de las aspiraciones
democráticas y republicanas por las que había luchado el pueb=
lo.
 =
;
 =
;
Estat=
uto
Provisional de Santa Fe de 1819.
El id=
eal
autónomo de Santa Fe era darse sus propias instituciones, darse su L=
ey
Fundamental, organizando sus poderes. Estanislao López encarga ala J=
unta
Electoral la redacción de un Estatuto constitucional. Pero luego el =
lo
rechaza por encontrar la disposición mas favorable a la anarqu&iacut=
e;a.
En re=
emplazo
de este, López presenta un nuevo texto constitucional. Este proyecto=
es
aprobado bajo el nombre de ESTATUTO PROVICIONAL DE SANTA FE.
Este =
Estatuto
carece de toda importancia jurídica y constitucional, en comparaci&o=
acute;n
a nuestros modernos textos legales. Es un pobre y simple texto. Lo má=
;s
importante es su significación histórica.
Congr=
eso de
1824
Sanci=
ona,
entre otras, la llamada "Ley fundamental", la ley de Presidencia,=
la
ley de Capitalización.
La ley
Fundamental es sancionada el 23 de enero de 1826.
El co=
ngreso
se declara constituyente. Las provincias se regirán por sus propias y
vigentes instituciones, hasta la sanción de una Constitución.=
Se re=
conoce
así la "autonomía provincial".
La le=
y de
presidencia crea el Poder Ejecutivo Permanente. Al día siguiente des=
igna
a Bernardino Rivadavia.
Esta =
ley es
impulsada por el grupo centralista.
La le=
y de
capitalización establece que la ciudad d Buenos Aires será la
Capital del Estado, fija la circunscripción que le corresponde y dis=
pone
que con el resto del territorio se organice la provincia de Buenos Aires. E=
sta
ley significa la desmembración de la Provincia de Buenos Aires, que
pierde una rica zona y se ve privada de importantes impuestos que afectan al
tesoro provincial.
Se es=
tablece
la religión C. A. R. como culto oficicial
Esta
constitución es rechazada por las provincias de carácter fede=
ral
por su contenido.
PACTOS
INTERPROVINCIALES
El tr=
atado
del Pilar.
Luego=
de la
derrota de Rondeau en Cepeda, cada provincia se
organiza como un estado autónomo autónoma. El cabildo
porteño renuncia así al rol de la Ciudad como Capital de todas
las Provincias unidas.
En la=
capilla
del Pilar se firmo la paz entre Sarratea (gober=
nador
de B.A.), López y Ramírez.
El tr=
atado
del Cuadrilátero
Muerto
Ramírez. En la ciudad capital de la provincia de Santa Fe se reúnieron los representantes de las cuatro
provincias litorales. El tratado del Cuadrilátero establece "una
paz firme, verdadera amistad y unión permanente entre las cuatro
provincias contratantes, cuya reciproca libertad, independencia,
representación y derechos se reconocen y deben guardarse entre si en
igualdad de términos. La inteligente política de Estanislao
López y Martín Rodríguez inicia una época de paz
que permite a ambos mandatarios realizar una eficiente labor de gobierno.
Se es=
tablece
que si los españoles, portugueses o cualquier otro poder extranjero
invadiese y dividiese la integridad del territorio nacional, todas las
provincias firmantes pondrán inmediatamente en ejercicio su poder y
recursos para arrojarlo de el.
Pacto=
Federal
de 1831
El 4 =
de enero
de 1831 se firmo el Pacto Federal, que comprometía a las provincias =
de
Buenos Aires, Santa Fe y Entre Ríos, luego se adhiere Corrientes. Bu=
enos
Aires promete ayudar económicamente a las provincias, a travé=
s de
las llamadas "subvenciones".
Acuer=
dan
resistir cualquier invasión extranjera contra alguna de las provinci=
as
argentinas, y constituir una alianza defensiva ofensiva contra toda
agresión de las demás provincias.
Este =
pacto
constituye la piedra angular de nuestra organización Nacional=
. En
el se dan las bases definitivas sobre las que habrá de constituirse =
el
país, bajo los principios del federalismo. Y es en virtud de su mand=
ato
que, caída la dictadura, habrá de organizarse la repúb=
lica.
Pacto=
de San
Nicolás:
Es co=
nvocado
por Urquiza para sentar las bases de la
constitución argentina. Así todas las provincias y el estado
autónomo de Buenos Aires, en calidad de oyente, para decidir si se
adhería o no. Sus disposiciones fueron aceptadas por las provincias =
de
la confederación y rechazada por Buenos Aires. Las más
importantes eran:
·
· &n=
bsp;
Urquiza se transformaba e=
n el
director provisorio de la Confederación
Provi=
ncias y
Nación:
El or=
igen
esencialmente local del movimiento independencista y
su clara asociación con los intereses de Buenos Aires, resultaba un
obstáculo para lograr una adhesión subordinada de los pueblos=
del
interior al nuevo esquema de dominación que ella imponía. No
obstante, los diversos órganos políticos y proyectos
constitucionales ensayados durante las dos primeras décadas de vida
independiente, fueron ineficaces para las tendencias secesionistas y la
pulverización de los centros de poder, que tendieron a localizarse en
las viejas ciudades coloniales del interior separadas por la distancia,
Estos
pugnaron por reivindicar el marco provincial como ámbito natural par=
a el
desenvolvimiento de la actividad social y política. La provincia
pasó a constituirse en símbolo de resistencia frente a los
continuados esfuerzas de Buenos Aires de concentrar y heredar el poder
político del gobierno imperial.
El lo=
calismo
respondía a la modalidad que habían adquirido las relaciones =
de
producción y los circuitos económicos de las provincias Unida=
s.
En este sentido, los sentimientos localistas se hallaban teñidos por=
el
diferente carácter que tenían los intereses materiales de las
fuerzas sociales radicadas en las diversas regiones del territorio. En cada=
una
de ellas, la organización nacional asumía significados difere=
ntes
en función de su respectiva articulación dentro del esquema
económico que venía estructurando desde fines del siglo anter=
ior.
Y des=
de 1810
las provincias, exigían autonomía, ya que los gobernantes
provinciales eran impuestos por Buenos Aires. Estas ideas de carácter
popular e igualitario, lo acercaron a la figura de Artigas. El enfrentamien=
to
entre Artigas y Buenos Aires, tuvo su punto culminante en la asamblea del
año XII. A dicho congreso, Artigas envió delegados con expres=
as
indicaciones:
1.
1. Inmed=
iata
declaración de independencia.
El co=
ngreso
negó dichas exigencias, y Artigas renunció a la alianza con
Buenos Aires. Entre Ríos y Corrientes lo declararon su "Prot=
ector",
mientras rompían relaciones con Buenos Aires.
1815,=
el gobierno
impuesto por Buenos Aires fue derrocado por federalistas y se unió a=
la
postura de Entre Ríos, Corrientes y Córdoba. Cuando Buenos Ai=
res
quiso recuperarla, fue disuadida por Estanislao López, quien
desplazó del poder a Artigas, destruido un año después=
por
otra invasión portuguesa (en1820 fue repudiado por López y Ramírez).
Bueno=
s Aires
se opuso a los nuevos caudillos a través del cierre del Paraná=
;.
Esto sumado a la declaración de una constitución Unitaria y a=
su
intento de imposición por la fuerza, motivó a Ramírez =
y a
López a avanzar a Buenos Aires.
As&ia=
cute; a
mediados de 1819, desapareció todo vestigio de autoridad central =
y el
poder fue tomado por los diferentes caudillos provinciales.
El
federalismo se convirtió en una protesta contra la centralizaci&oacu=
te;n
de Buenos Aires y contra las intendencias.
El ca=
mbio de
fortuna de los caudillos empezó en 1821, cuando la alianza entre
López y Ramírez terminó bruscamente. Después de=
la
victoria de Cepeda, Ramírez empezó a comportarse como un Arti=
gas,
proclamándose el socio principal de la alianza y tratando de extende=
r su
autoridad sobre Corrientes y Córdoba. López se resistió=
;;
Ramírez fue derrotado, y muerto.
L&oac=
ute;pez
se proclamó "patriarca de la federación". Pero sin
Ramírez ya no tenía poder militar para imponerse sobre Buenos
Aires.
Bueno=
s Aires
pronto reanudó el bloqueo del Paraná, que le permitió
monopolizar el comercio extranjero y obligó a las provincias a capit=
ular
ante su creciente aislamiento y pobreza.
Las
provincias en 1822, estaban dispuestas a convocar otro congreso nacional y
reanudar las discusiones sobre una constitución. Este ciclo de suces=
os
encerró a las provincias en una difícil situación dura=
nte
los cuarenta años siguientes: las provincias deseaban la libertad con
respecto de Buenos Aires, pero una vez libres, sus necesidades
económicas las llevaban rápidamente a establecer de nuevo las
relaciones con Buenos Aires.
Rivad=
avia:
Vuelv=
e a la
escena política en la gobernación de Rod=
riguez:
·
· &n=
bsp;
El
librecambio, las inversiones extranjeras y la colonización de tierras
por europeos, fueron las ideas por el difundidas=
que
transformaron al país dos generaciones más tarde.
Luego=
de la
renuncia de Rivadavia, Dorrego asume la
gobernación de Buenos Aires y gracias a su política conciliat=
oria
con las provincias (anula constitución, acepta autonomía), es=
tas
le delegan
el mando de las relaciones exteriores. Dor=
rego
es asesinado por Lavalle, quien es vencido lueg=
o por Rosas
y López.
Rosas=
es designado gobernador de Buenos Aires y recib=
e, de
parte de la legislatura, "Facultades Extraordinarias".
Entre=
la
unidad del régimen y la descentralización. Impacto en el
ámbito político y social del modelo económico.
Desde=
antes
de la revolución de Mayo se vislumbraba una idea que Rivadavia le dió profundidad. Este imaginó,
diagramó, y empezó a sentar las bases de un país, en el
cual su principal valuarte, su principal sostén se encontrara en el
desarrollo agricólo- ganadero (la cual y=
a se
practicaba en estas tierras en épocas coloniales), camino por el cua=
l el
país alcanzaría la cima del mundo. Y un recurso indispensable
para desarrollar y mejorar esta actividad era la mano de obra especializada,
que se obtendría mediante la inmigración.
La
intención de Rivadavia (aun entre sus opositores) se fue expandiendo,
más bien afianzando a lo largo y ancho del país, y fue genera=
ndo
que los sectores más altos de la sociedad se vincularán aun
más con dicha actividad económica; hasta tratar por todos los
medios de conseguir poder político para asegurar el cumplimiento de =
sus
intereses, tanto particulares como regionales.
Esto
generó la aparición en cada región de personas, conoci=
dos
como caudillos, que sobresalían por su carisma y por su capacidad de
establecer y concordar los intereses de todas las clases sociales.
De es=
ta
manera, los estancieros de Buenos Aires se convirtieron en un importante
factor de poder y decisión, pudiendo así ejercer influenc=
ia
sobre el gobierno hasta el punto lograr imponer a la persona que ellos crean
convenientes en distintos puestos de gobiernos.
Es
así, que uno de los principales estancieros, quizás su mayor
exponente Rosas, que ya había participado en la vida
política nacional, (de orientación política federal)
realiza una alianza con caudillos del interior )=
para
derrotar a Lavalle (unitario)
Una v=
es en el
poder, fue my dificil
sacarlo a Rosas, quien gobernó la provincia con notable influencia s=
obre
el resto de del país desde 1829 a 1852 (salvo un breve y voluntario
retiro en el cual se dedicó a realizar la campaña del desiert=
o).
Los
opositores a Rosas, lo consideraron un sangriento tirano y símbolo d=
e de
la barbarie, mientras que una generación posterior lo canonizó=
; como
un héroe nacional, pero más exacto es describirlo como la
encarnación del caudillo federal, un autócrata conservador
dedicado al engrandecimiento de su provincia y de sus ganaderos y saladeristas. Para Rosas toda otra preocupaci&oacu=
te;n
era secundaria y debía ser ignorada, evitada o borrada.
Al as=
umir el
poder, Rosas se encontró con una profunda crisis económica
porque:
·
· &n=
bsp;
el
papel moneda no tenía valor
Duran=
te su
primer gobierno armó el ejército y silenció a sus
opositores, con el bien de lograr el orden. Hizo una reducción en los
gastos del Estado.
Firma=
el
pacto Federal. Pero no lo cumple al pie de la letra, ya que tiende a aislar=
a
Buenos Aires de las demás provincias tanto política como
económicamente. Esgrime hábilmente, la organización fo=
rmal
de la Nación.
Termi=
na su
mandato en 1832, dejando el país en paz, para regresar tres añ=
;os
después con una situación totalmente opuesta. Se aprovecha de=
la
situación y para poder gobernar pide "la suma del poder
público".(policía,
ejército e Iglesia). Es en esta época que se ven los rasgos d=
el
régimen rosista en su esplendor.
Este =
se
caracterizó por lograr una gran alianza, en la cual el mismo
régimen asentó su funcionamiento, entre los propietarios y
populares. En la conformación de esta alianza y en la relación
con cada uno de los sectores sociales entró en juego una de las virt=
udes
de Rosas: su carisma
El
silenciamiento de sus opositores fue mucho más trágico,
sangriento. En dicho silenciamiento la policía =
Rosista,
la mazorca, jugó un papel importante.
El go=
bierno
de Rosas, fue quizás el régimen autoritario que más ap=
oyo
social tuvo durante toda la historia argentina.
La in=
fluencia
del gobierno de Rosas sobre las provincias, estaba respaldada por el poder
económico de su provincia. Poder que Rosas compartía muy poco=
con
las provincias, sólo a través de esporádicas subvencio=
nes
a cambio de ciertos favores, apoyos, etc.
A pes=
ar de
que sus relaciones con Inglaterra eran tensas, logró realizar muy bu=
enos
negocios con este país.
Promu=
lgó
una ley arancelaria , y leyes de
tierras.(anulación de Enfiteusis)
Ca&ia=
cute;da
de Rosas:
En 18=
39 Lavalle vuelve a surgir y es vencido por Urquiza, un hacendado entrerriano. Luego de es=
te
acontecimiento, Rosas nombra a Urquiza como su
principal jefe militar. Este se convierte en gobernador de su provincia en =
1941
y adquiere junto con Entre Ríos importancia política y
económica.
Rosas,
agobiado por una grave crisis económica, intentó construir un=
monopolio
y eliminar la competencia del Litoral. Por eso estableció controles
sobre el comercio fluvial a lo largo del Paraná, que lo embroll&oacu=
te;
en conflictos con Francia y Gran Bretaña. Luego en un segundo cierre,
cosechó la enemistad de Urquiza. Esto su=
mado a
la negativa rosista de formalizar una
constitución, constituyeron motivos necesarios para su posterior
caída.
En 19=
51, Urquiza rechazó a Rosas su reelección c=
on el
poder de las relaciones exteriores de la Confederación. Luego
marchó sobre Montevideo, derrotando a Oribe y luego sobre Bue=
nos
Aires para vencer a Rosas en Caseros, en 1952.
A man=
era de
conclusión, la situación del siglo XIX recuerda la del siglo
XVII:
·
· &n=
bsp;
La
depresión económica dio a la carrera militar una importancia
desproporcionada como vía de movilidad social.
Const=
itución
1853:
Se us=
aron
como bases la fórmula prescriptiva de Al=
berdi,
y en las constituciones de EE.UU. y Francia.
El
país se organizó bajo la siguiente forma de gobierno:
Repre=
sentación
(política), término que se aplica al sistema en el=
que
los encargados de llevar a cabo las funciones ejecutivas, legislativas y
judiciales pueden ser elegidos mediante el voto del electorado. En la
mayoría de los casos la representación directa se utiliza
sólo con fines legislativos. La representación es el sistema
más funcional ideado hasta la fecha para asegurar que las opiniones e
intereses de un grupo de ciudadanos puedan influir en las decisiones de la
legislatura u otro órgano de Gobierno. Las competencias del represen=
tante
elegido varían, sin embargo, de un Estado a otro, y en general el
gobernante no tiene la obligación de consultar a aquéllos que
representa cada vez que haya que estudiar una ley elaborada por el Gobierno=
en
el que participa.
Gobie=
rno
federal o federalismo, forma de gobierno por el que el poder político
está dividido entre una autoridad central o nacional y unidades loca=
les
autónomas más pequeñas tales como provincias o estados,
por lo general bajo los términos de una constitución. Delegan=
do
el gobierno provincial ciertas atribuciones al gobierno central y reservando
algunas para si.
Rep&u=
acute;blica (del
latín res publica, ‘la cosa pública’), for=
ma
de Estado basada en el concepto de que la soberanía reside en el pue=
blo,
quien delega el poder de gobernar en su nombre a un grupo de representantes
elegidos. En la práctica este concepto ha sido, sin embargo, ampliad=
o,
distorsionado y corrompido de diversas formas, por lo que se hace
difícil dar una definición unívoca del término.=
El mo=
delo Alberdiano:
R&eac=
ute;gimen
político y legitimidad:
Un
régimen político puede ser entendido como una estructura
institucional de posiciones de poder, dispuesto en un orden jerárqui=
co,
desde donde se formulan decisiones autoritativas que comprometen a todo una
población perteneciente a una unidad política.
La es=
tructura
institucional de un régimen alberga la realidad de un poder y este h=
az
de relaciones de control se asienta sobre una constelación de intere=
ses
materiales y valores que justifican la pretensión de algunos miembro=
s de
una comunidad política de gobernar al resto. La operación
consistente en traducir esas madejas de intereses y de valores en una creen=
cia
compartida que haga las veces de norma habitual para regular las relaciones=
de
poder.
Se
tratará entonces de consagrar una fórmula prescriptiva
o principio de legitimidad que no sólo busca satisfacer ciertas ideas
acerca del régimen mejor adaptado sino que, pretende gratificar
intereses materiales reivindicados por grupos y grupos sociales.
La
fórmula operativa o sistema de legitimidad debe vincular las
expectativas, valores o intereses de los actores con las instituciones del
régimen y las reglas de sucesión.
F&oac=
ute;rmula
prescriptiva de Alberdi:
La búsqueda de fórmulas operativas prescrip= tivas que conciliaran la desigualdad del antiguo régimen con los principios igualitarios emergentes, estuvo jalonada por errores y fracasos, pero fue dejando sedimentos que el observador pertinaz puede devolver hacia el futur= o en nuevos proyectos institucionales. Ese fue el propósito de Alberdi. <= o:p>
La
fórmula de Alberdi influyó significativamente en las
deliberaciones del Congreso Constituyente; se prolongó más
allá de las deliberaciones; tradujo valores e intereses dominantes e=
n la
Argentina y; perduró en el tiempo y otorgó un marco valorativo
que sirvió de guía del régimen político.
Sostu=
vo que
los argentinos debían darse una constitución para realizar un
determinado proyecto: inmigración, la construcción de
ferrocarriles y canales, la colonización de tierras de propiedad
nacional, la introducción y establecimiento de nuevas industrias, la
importación de capitales extranjeros y la exploración de
ríos interiores. Son un conjunto de metas que debe dar alcance una
nación abierta al futuro.
La
fórmula funda una capacidad de decisión dominante para el pod=
er
político central; otorga el ejercicio del gobierno a una minor&iacut=
e;a
privilegiada; que limita la participación política del resto =
de
la población y a asegura a todos sin distinción de nacionalid=
ad,
el máximo de garantías civiles.
La
representación es el sistema por el cual el pueblo elige a sus
gobernantes. Esta es vista como una serie de actos mediante los cuales, un
actor político autoriza a otro a obrar en su nombre o le impone el d=
eber
de dar cuenta de su acción. Así la dicha fórmula
prevé que el diputado será elegido directamente por el pueblo,
mientras que el senador y el presidente obtendrán su título p=
or
una elección de segundo grado realizada en las legislaturas provinci=
ales
o en el seno de un colegio electoral. Con estas medidas, Alberdi busca &quo=
t;filtrar"
aquellas personas que no estén capacitadas para ejercer el gobierno,=
y
concentrar en un grupo reducido la responsabilidad del gobierno. Pero como =
la
legitimidad del gobernante siempre deriva de voto del pueblo (ya sea direct=
a o
indirecta) es necesario que este se exprese, expresión que es contro=
lada
bajo el argumento de que unos pocos saben elegir, ya que la muchedumbre a
favorecido a los despotismos populares.
As&ia=
cute;
Alberdi propone la coexistencia de dos repúblicas:
·
· &n=
bsp;
Abierta: en la que tienen cabida todos los ciudadanos q=
ue
habiten en el país. (es una contradicción)
La li= bertad civil, busca abrir la ruta para implantar la nueva cultura, porque esas garantías traerán inmigración, industria y riquezas. <= o:p>
En la
fórmula alberdiana el presidente materia=
liza
el poder central, pero no detenta todo el poder ni tampoco ejerce un dominio
irresponsable sobre la sociedad. El dominio irresponsable proviene del
despotismo de uno sólo; el gobierno responsable deriva de la legitim=
idad
del presidente investido por una constitución. El papel de president=
e,
el rol institucionalizado que un individuo está llamado a
desempeñar, tiene más valor que su propia virtud de gobernant=
e.
La
Constitución de la Federación Argentina tiene por objeto
establecer una república no-tiránica. Para la tendencia de
corrupción del despotismo es necesario encuadrar el ejercicio
gubernamental dentro de los límites temporales precisos, otorgando a
magistraturas diferentes la tarea de legislar, ejecutar y sancionar. La
no-reelección del presidente y la distribución de la actividad
legislativa y judicial en cámaras y tribunales donde el poder centra=
l y
el de las provincias estén debidamente incorporados.
Orden=
y
Progreso:
Idea =
de
progreso: (generación del 37’, generación del 80’)
La
articulación de intereses económicos y el desarrollo de las
fuerzas productivas se eregían de este m=
odo en
indispensables componentes materiales de la nacionalidad. La
fórmula no era extraña: tierra, trabajo y capital
pondrían en marcha esa identenida maquin=
aria
de progreso. El estado era la máquina del progreso.
"Un pueblo que se estaciona y no progresa, no tiene misión algu=
na,
ni llegará jamás a constituir su nacionalidad".
La
cuestión del orden: las posibilidades de articulación de los
factores productivos se vieron limitadas por: la dispersión y el
aislamiento de los mercados regionales, la escasez de población, la
precariedad de los medios de comunicación y transporte, la
anarquía en los medios de pago y en la regulación de las
transacciones, la inexistencia de un mercado financiero, las dificultades p=
ara
expandir la frontera, la ausencia de garantía sobre la propiedad, la
estabilidad de la distancia productiva y hasta la propia vida. La dsitancia entre proyecto y concreción, entre la
utopía del "Progreso" y la realidad del atraso y el caos, =
era
la distancia entre la constitución formal de la nación y la
efectiva existencia de un estado nacional.
Se ne=
cesitaba
imponer un nuevo marco de organización y funcionamiento socia=
l.
El "orden" aparecía como la condición de posibilidad
del progreso y como medio para obtener la confianza del extranjero en la
estabilidad del país y sus instituciones.
Sin d=
icho
orden era imposible cumplimentar con las condiciones de estatidad:
·
· &n=
bsp;
Externalización del =
poder:
el control de los medios organizados de violencia era una competencia oligopólica entre las distintas provincias.
Per&i=
acute;odo
1853 - 1880:
Las
provincias confirieron a Urquiza, el triunfador=
de
Caseros, el titulo de "Director Provisional de la Confederación
Argentina". El a cambio decretó la nacionalización de las
aduanas y la libre navegación del Paraná y el Uruguay.
Urquiza convocó al Congreso Constituyente en la
ciudad de Santa Fe. La Constitución fue aprobada el 1ero. De Mayo de
1853 (Pacto de San Nicolás).
Los t=
emas
económicos de la constitución también se dirigieron ha=
cia
los problemas federales. Se suprimieron los aranceles interprovinciales. Los
ingresos aduaneros de Buenos Aires se tenían que nacionalizar y no
continuar siendo de propiedad exclusiva de la provincia de Buenos Aires, lo
cual fue uno de los motivos de la resistencia porteña.
Si bi=
en las
provincias aceptaron la Constitución de 1853, continuaron siendo
gobernadas por caudillos.
Argen=
tina
estaba ahora dividida en dos Estados:
Uno e=
n manos
de la ciudad y la provincia de Buenos Aires, dirigido por su gobernador (de=
sde
1860, Bartolomé Mitre) y el partido liberal.
Otro,=
el de
la Confederación Argentina, formada por 13 provincias, gobernada por=
Urquiza.
Los d=
os
estados vivían situaciones completamente distintas.
El es=
tado de
Buenos Aires apoyaba su estructura económica en la aduana, el puerto , y el campo. Con semejante respaldo econ&oacut=
e;mico
el gobierno porteño no tenía apuros en lograr a la unidad
nacional. Por momentos se mostraban pocos interesados, ya que la
organización nacional significaba para los terratenientes perder el
control local de las rentas aduaneras y destinar recursos e instituciones
provinciales a la unificación política, económica de un
basto territorio.
Total=
mente
diferente era la situación que vivía la Confederación,=
la
cual estaba sumergida en una profunda crisis económica y social, al =
no
contar con grandes ingresos económicos fijos y tener que solventar
provincias en muy precario estado de desarrollo. Es por eso que trató=
; de
lograr por todos los medios la unificación de Buenos Aires. Es duran=
te
donde esta época donde comienza la primera corriente de inmigraci&oa=
cute;n,
otorgando pequeñas y medianas parcelas en carácter de
préstamo a los foráneos para que estos las cultiven. Se fundan
colonias agrícolas. El gobierno de la Confederación nunca
alcanzó una situación económica m=
ínimamente
estable, y permanentemente se vio acosado por los gastos de la guerra y no =
pudo
obtener empréstitos externos significativos.
Duran=
te el
lapso que duró la secesión de Buenos Aires se prodijeron
avances decisivos en la consolidación de vínculos nacionales
entre las provincias. Buenos Aires no dejó de ser reconocida como
integrante de la nación a pesar de estar separada por 10 años=
. El
resto del territorio dió los primeros pa=
sos
hacia la consolidación de un Estado único. El gobierno
llegó a gozar de un cierto grado de estabilidad y de reconocimiento =
de
su soberanía. La capacidad de tomar decisiones fue escasa o nula.
A par=
tir del
Congreso Constituyente de 1853, los datos del problema cambiaron
significativamente: emergió un Estado federal dispuesto a instalar la
soberanía del gobierno nacional y subordinar a ese imperio
constitucional a todas las provincias. En medio de una guerra civil que dur=
o 8
años, esa intención fue compartida por el gobierno instalado =
en
Paraná, entre 1854 y 1860 (presidencia de Urqui=
za),
y por la política que Mitre desplegó desde Buenos Aires, lueg=
o de
la batalla de Pavón.
A par=
tir de
ese momento se acelero el proceso de unificación política, ba=
sado
en la hegemonía bonaerense., pues las bases materiales para llevarla=
a
cabo se hallaban realmente en las provincia de B=
uenos
Aires. Este proceso se consolidara casi 20 años después.
La de=
rrota de
la Confederación Argentina fue el preámbulo de la primera fas=
e de
control nacional sobre las provincias, represento un hito crucial en el pro=
ceso
de construcción de la sociedad argentina. La historia del país
quedaría marcada por un episodio militar que permitió a los
sectores dominantes porteños "nacionalizar" la llamada
revolución liberal y organizar el Estado.
La la=
bor de
Mitre dio como resultado un compromiso entre el unitarismo y el federalismo,
dice Lynch. Mitre acepto la Constitución=
de
1853, con su tendencia al centralismo y el poder presidencial, y fue procla=
mado
líder tanto nacional como provincial. Así, pues, en 1861 se
acepto el concepto de una "federación", que si bien
representaba el interior, en Buenos Aires estaba su Cen=
tro .
En las
circunstancias en que se llego al ultimo
enfrentamiento militar – dice Oslak, por =
su
parte -, el concurso y el liderazgo de Buenos Aires resultaban cruciales pa=
ra
organizar definitivamente la nación, estructurar un mercado nacional=
y
hacer viable un Estado capaz de asegurar condiciones de estabilidad y progr=
eso
material.
Bueno=
s Aires
–agrega Oslak- paso a ser la escena y el
principal agente de la política nacional. Las negociaciones en torno=
a
la incorporación de la provincia y establecimiento de las autoridades
nacionales en su territorio, realizadas durante 1862, se dieron casi
exclusivamente entre las fuerzas políticas de esa provincia –
respectivamente en poder de los gobiernos nacional y
provincial-, aun cuando el Congreso Nacional ya se hallaba funcionando en
Buenos Aires.
Las
autoridades nacionales quedan instaladas en Buenos Aires en calidad de h=
uéspedes
del gobierno provincial.
Proce=
so de
consolidación del estado nacional. Ámbitos de actuació=
n.
La
construcción del estado suponía enajenar parte de las faculta=
des
que poseían algunas instituciones como la Iglesia los gobiernos
provinciales, ciertas asociaciones voluntarias o algunas instituciones civi=
les.
A pes=
ar de
ser un único proceso la penetración y la actuación del
estado nacional sobre las provincias; este proceso se podría categor=
izar
de las siguientes maneras:
 =
;
Penet=
ración
represiva:
Esta
modalidad implica la aplicación de violencia física o amenaza=
de
coerción, tendientes a lograr el acatamiento a la voluntad de quien =
lo
ejerce y tendiente a suprimir toda resistencia eventual a su autoridad.
El
instrumento clave empleado por el Estado para imponer esa forma de control
coercitivo, fue la institucionalización del ejército nacional=
.
A Mit=
re le
correspondió empezar esta tarea, y para 1876 ya estaba consolidado e=
ste.
De es=
ta forma
de penetración se encargó el Ministerio de Guerra y Marina.
Penet=
ración
Cooptativa:
Se re=
fiere a
la captación de apoyos entre los sectores dominantes locales y gobie=
rnos
provinciales, a través de alianzas y coaliciones basadas en compromi=
sos
y prestaciones recíprocas tendientes a preservar y consolidar el sis=
tema
de dominación impuesto en el orden nacional. La esencia de este meca=
nismo
remite a las reglas más elementales del juego político: debil=
itar
al adversario y reforzar las propias bases sociales de apoyo.
Esta =
forma de
dominación del interior cobra gran poder después de la
unificación bajo un mismo gobierno nacional, porque se aceptaba la
constitución del ’53. En la cual se establecía que el
senado sería la llave maestra del sistema político (siendo ca=
paz
de impedir cualquier ley con sus 2/3), y en eso órgano sólo
habría dos integrantes de Buenos Aires.
Por e=
so ganar
la adhesión provincial implicaba la creación de mecanismos que
emparejaran esa importante fuente de poder que había quedado formalm=
ente
reservada a las provincias, procurando un creciente control de sus situacio=
nes
locales.
Para =
eso se
adoptaron diferentes estrategias:
·
· &n=
bsp;
se
trataba de incorporar a los sectores dominantes del interior, como componen=
tes
de un nuevo pacto de dominación a nivel nacional.
La
llevó adelante el Ministerio del Interior.
Penet=
ración
Material:
Bajo =
esta
dominación se incluye aquella forma del avance del Estado sobre el
interior, expresada en obras, servicios, regulaciones y recompensas destina=
das
a incorporar las actividades productivas desarrolladas a lo largo del
territorio nacional, al circuito dinámico de la economía
pampeana.
Esta
incorporación producía dos tipos de consecuencias:
1.
1. Ampli=
aba el
mercado nacional (en verdad lo que se deseaba era formar un verdadero merca=
do
nacional), multiplicando así las oportunidades y el volumen de los
negocios.
La
penetración del estado se hacía efectiva en la medida en que =
los
recursos movilizados permitían la articulación de actividades=
e
intereses, conformando nuevas modalidades de relación social.
Penet=
ración
ideológica:
Consi=
stió
en la creciente capacidad de creación y difusión de valores,
conocimientos y símbolos reforzadores de sentimientos de nacionalidad
que tenderían a legitimar el sistema de dominación establecid=
o.
La
penetración material, cooptativa e
ideológica comparte un fundamento común, aún cuando es=
te
consenso tiene en cada caso referentes distintos: el interés materia=
l,
el afán de poder o la penetración ideológica, en cambi=
o la
penetración represiva implica la aplicación de violencia
física o la amenaza de coerción, tendientes a lograr el
acatamiento de la voluntad de quien la ejerce y a suprimir toda eventual
resistencia a su autoridad.
Tres
ministerios fueron los instrumentos de las formas de penetración:
·
· &n=
bsp;
El
Ministerio de Guerra y Marina, como aparato represivo.
Estos=
tres se
vieron apoyados por el Ministerio de Relaciones exteriores y el de Hacienda,
cuya misión consistía en:
1.
1. Gesti=
ón
diplomática tendiente a afirmar la soberanía del estado nacio=
nal
y consolidar los vínculos a los mercados mundiales.
En la
década del 80, el estado nacional se había convertido en el
núcleo irradiador de medios de comunicación, regulació=
n y
articulación social, cuya difusión tentacular facilitaba las
transacciones económicas, la movilidad e instalación de la fu=
erza
de trabajo, el desplazamiento de las fuerzas represivas y la internalización de una conciencia nacional.
LA CU=
ESTIÓN
CAPITAL Y LA FEDERALIZACIÓN DE BUENOS AIRES
Desde=
la
revolución de mayo, gestada en su seno, hasta 1820
(López y Ramírez), Buenos Aires se convirtió en sed=
e
de los gobierno nacionales, para pasar a ser, a
raíz de los sucesos de febrero de ese año, Capital de la
Provincia de Buenos Aires.
Continua en este carácter hasta 1826, en que es
promulgada la ley que declara a la ciudad de Buenos Aires Capital de la
República, volviendo esta ciudad a ser nuevamente Capital de esta
provincia hasta 1853. Pero por la constitución de 1853 es
declarada capital de la República, en el art=
.
3, que decía: "Las autoridades que ejercen el gobier=
no
federal residen en la ciudad de Buenos Aires, que se declara Capital=
de
la República por una ley especial del Congreso".
En 18=
62, =
mitre se
aboca inmediatamente al grave problema de la Capital. El pueblo de Buenos A=
ires
se oponía a que su ciudad fuera declarada Capital de la
República. El 14 de junio se presentó un proyecto, obra de los
senadores Elizalde, Del Carril y Alsina que establecía como capital de la
República a la localidad de San Nicolás de los arroyos y part=
e de
Pavón.
Velez Sarfield no e=
staba de
acuerdo con este proyecto y redacto uno similar en el que se declaraba Capi=
tal
a la localidad de San Fernando. Ambos proyectos fueron devueltos para su
estudio.
Atent= os a esto, Alsina, Elizalde y del Carril presentaron un nuevo proyecto, pero eliminando la mención del lugar o territorio que habría de nacionalizar= se. Como no hubo acuerdo general, la comisión difirió hasta el año 1863 el tratamiento del tema, estableciendo, mientras tan= to, en forma provisional, la Capital en la Ciudad de Buenos Aires, por el termino de 3 años. La ley f= ue aprobada. Pero luego la Legislatura Provincial rechaza el proyecto.<= o:p>
Mitre
intercambio ideas con los hombres de la Legislatura porteña lo que d=
io
como resultado la Ley de Compromiso.
Dicha=
ley
declaraba como sede de las autoridades nacionales a la ciudad de Buenos Air=
es
por el termino de cinco años, c=
oexistiendo
con las autoridades provinciales que continuarían teniendo su mi=
sma
residencia.
Al
aproximarse la fecha en que vencía la Ley de Compromiso, se presenta=
ron
en el Congreso diversos proyectos, entre ellos, los que fijaban como
Capital la ciudad de Rosario, Fraile Muerto, Villa Constitució=
;n y
Buenos Aires.
Joaqu=
ín
Granel insiste por segunda vez durante la presidencia de Sarmiento c=
on
su proyecto de Rosario, el que es aprobado pero luego el presidente lo v=
eta.
En 18=
75 se
renuevan los proyectos pero ninguno de ellos prospera.
La
cuestión Capital parecía insoluble. Sin embargo, la
solución llega sobres el termino del peri=
odo
presidencial de Avellaneda, como consecuencia de los sucesos de 1880=
.
Julio=
Roca
es elegido presidente constitucional de la República en l=
as
elecciones de 1880. El mitrismo resuelve des=
conocer
las elecciones. Se crea un estado verdadera revolución en la ciu=
dad.
Se decreta el estado de sitio.
Los g=
rupos
políticos solicitan la renuncia de Roca como candidato electo, y
Avellaneda rechaza las propuestas. Y en junio comienzan las hostilidades=
.
En estos combates se enfrentan el Interior y Buenos Aires, para deci=
dir
por la fuerza de las armas la subordinación de todas las provincias =
al
poder político nacional.
Por f=
in Mitre
logra un armisticio en base a la renuncia de Tejedor, y la entrega a=
la
nación de todas las armas que las fuerzas provinciales tienen en su
poder. El 24 de agosto de 1880, Avellaneda envía un proyecto =
de Federalización de Buenos Aires, que el congreso
convierte en la ley 1029.
Por e=
sa ley
se declara capital al municipio de la ciudad de Buenos Aires, siempre que la
legislatura de esa provincia preste conformidad.
Por l=
ey del
26 de noviembre de 1880, se termina la vieja controversia sobre la capital =
de
la República, que venia conspirando contra la paz y la
organización nacional.
Por o=
tra
parte, la capital de la Provincia de Buenos Aires se establece en la Pla=
ta.
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
Unidad 2
Oliga=
rquía
política.
Oliga=
rquía, en =
ciencia
política, forma de Gobierno en que el poder supremo está en m=
anos
de unas pocas personas. Los escritores políticos de la antigua Grecia
emplearon el término para designar la forma degenerada de aristocrac=
ia,
(literalmente, gobierno de los mejores). En una oligarquía, el gobie=
rno
está controlado por una facción que actúa según=
su
propio interés sin tener en cuenta el bienestar del pueblo.
La
república restrictiva no definía ningún medio
práctico para hacer efectiva la representación.
El ac=
to de
seleccionar los medios prácticos que habrían de regular las
acciones políticas dentro de los límites de la repúbli=
ca
restrictiva, ya no comprendían al legislador.
Esta
solución debía venir del hombre político, o debí=
;an
resultar de una relación entre los individuos y las clases que
detentaban posiciones de poder, y los que pretendían acceder a ellas=
.
Para =
asegurar
que los gobiernos estén compuestos por personas capacitadas era
necesario diseñar una fórmula operativa que permitiera a los
actores construir una base de dominación efectiva.
Contr=
ol de
sucesión:
Se ad=
vierte
un problema de unificación de poderes y de concentración de p=
oder
nacional. Alberdi, establece una escala de prioridades. No le preocupa aseg=
urar
en primer término, un régimen normal de delegación de
poder, sino alcanzar un gobierno efectivo que centralice la capacidad elect=
oral
en toda la nación. Este acto de centralización, consagrado me=
rced
a los sucesos del 80´está en el or=
igen
del control gubernamental, que de allí en más se ejercer&aacu=
te;
en todos los habitantes y a escala nacional.
Se tr=
ata pues
de acumular poder, un fenómeno común de las nuevas naciones, =
el
que se propone resolver formando un gobierno que primero controle a los
gobernados y en luego obligarlos a que se controle a sí mismo. Si la
capacidad electoral está concentrada en los cargos gubernamentales, =
el
acceso de los mismos está clausurado para otros pretendientes que no
sean aquellos designados por los funcionarios salientes.
La
fórmula operativa adquiere un significado particular si se la entien=
de
como un sistema de hegemonía gubernamental que se mantiene gracias al
control de la sucesión.
La
elección se trastocó en designación del gobernante por=
su
antecesor y la fuerza se concentró en los titulares de los papeles
dominantes, revestidos con autoridad de "grandes electores"=
;.
La
hegemonía gubernamental:
La co=
nsolidación
del régimen político no sólo coincidió con un
desarrollo espectacular de los medios productivas,
también trajo aparejada una secularización acentuada d=
el
clima moral.
La
oligarquía puede ser entendida como un concepto que califica un sist=
ema
de hegemonía gubernamental. El cual se organizaría sobres las
bases de una unificación del origen electoral de los cargos
gubernamentales, que debía tener un origen distinto. Este proceso
unitario se manifestaría según modalidades diferentes:
Escal=
a de
subordinación de la fórmula operativa:
Presidente
Diput=
ados
Senadores
Gober=
nador
Legis=
latura
Provincial
 =
;
Adem&=
aacute;s
la clase oligárquica logró una forma de manejo con la
oposición, que le permitía asegurar la continuidad de su
régimen, a través de dos procesos:
1.
1. Exclu=
ir por
todos los medios a la posición considerada peligrosa para el
mantenimiento del régimen.
En es=
te
período se ve la coexistencia de dos formas: la prescriptiva
y la operativa; la constitución y la realidad respectivamente.
Estad=
o y mercado:
La
organización nacional no podía apelar solamente a argumentos
ideológicos para lograr constituir la unidad nacional. Además=
era
importante el afianzamiento nacional. Tampoco era posible lograr esa unidad=
a
través de las armas, como lo demostraban los largos años de
guerras civiles. Los vínculos materiales sobre los que se asienta una
comunidad nacional eran todavía débiles, y esa debilidad era =
en
gran parte el resultado de carencias notables.
La
formación de un estado nacional, o más genéricamente, =
de
una economía de mercado exige como condición necesaria la
confluencia de los factores de producción. Aunque el país era
pródigo en tierras, su ocupación efectiva y puesta en
producción exigía trabajo y capitales. No fue casual, entonce=
s,
que el verbo "poblar" se hiciera sinónimo de &qu=
ot;gobernar"
en más de un sentido simbólico. De nada servían las
tierras ociosas; nada podía hacerse con ella si no se contaba con fu=
erza
de trabajo capaz de incorporarlas a la producción. Aún contan=
do
con la población necesaria, difícilmente podían explot=
arse
grandes extensiones, sin el auxilio de inversiones en capital fijo y
tecnología que articularan la producción y circulación.
Hasta tanto los hombres y capitales no fluyeron a explotar los campos, pobl=
ar
las ciudades y construir la infraestructura física que ligara las
distintas etapas del proceso económico, la sociedad argentina no
rompería su cerrado localismo ni emergería de su tradicional y
mediocre nivel de existencia material.
Todo =
esto era
bien conocido por los argentinos contemporáneos; lo sabían
intelectuales y hombres públicos, los saladaris=
tas
entrerrianos, los viñateros de cuyo y los importadores porteñ=
os.
Para =
superar
esta difícil situación, lograr la constitución naciona=
l y
constituir un mercado nacional, el cual tenga como eje el modelo agroexportador, se decide fomentar la política
inmigratoria europea y la búsqueda de inversiones extranjeras para
levantar la suficiente infraestructura capaz de levantar un estado nacional
(ferrocarriles, caminos, canalización de los ríos).
 =
;
La Ar=
gentina
Aluvial
Este =
nombre
simbólico se le da a la época en que nuestro país es
invadido por miles y miles de inmigrantes, en muy poco tiempo:
La ol=
eada
inmigratoria tuvo, principalmente dos etapas con repercusiones y
características diferentes:
·
· &n=
bsp;
La
primera empieza en época de la confederación, durante la
presidencia de Urquiza. La mayoría de los
inmigrantes se dedicó a la actividad agrícola ganadera. A esto
ayudó el estado que concedía tierras, pequeñas y media=
nas
propiedades, a los inmigrantes a cambio de que estos las trabajaran. El est=
ado
buscaba fomentar esta actividad y esperaba que los inmigrantes quienes fuer=
an
fuente de trabajo y conocimiento para aumentar la productividad. Dichos
inmigrantes se agruparon en colonias agrícolas (Esperanza, Villa
 =
;
 =
;
 =
;
Rep&u=
acute;blica
Restrictiva. Legitimidad y participación. Cuestión
política, cuestión étnica y cuestión social.
Alber=
di trato=
de armonizar
los valores igualitarios de una República abierta a todos,
con los valores jerárquicos de una República restricti=
va,
circunscripta a unos pocos.
Alber=
di
expone con firmeza su consejo para mediatizar y circunscribir el ejercic=
io
del sufragio a unos pocos, pero no se percibe un reconocimiento explici=
to
del conflicto que pueda sobrevenir con motivo de la división de los =
notables
en facciones electorales antagonicas. Pareciera=
como
si el legislador hubiese apostado a la prudencia natural que =
se desprenderia de los notables habilitados, en virtud d=
e la
educacion, el poder y el prestigio, =
para
ejercer la libertad política.
El ac=
to de
seleccionar los medios prácticos que habrían de regular las
acciones políticas dentro de los limites de la República
restrictiva, ya no correspondia al legislador. =
La
respuesta debía trazarla el hombre político.
Las <=
b>transformaciones
económicas seguían siendo el elemento legitimante
fundamental de la elite gobernante heredera de la generación =
del
80, pero el tratamiento de la situación política y social,
requerían al menos, reajustes, tal como lo perc=
ibia
Joaquin V. Gonzalez=
.
El aspecto
económico del régimen no constituía el elemento preocupante,
pero si lo eran ciertos problemas políticos de envergadura y =
el
estallido de lo que se llamo "cuestión social".
El régimen
político, restrictivo, exclusivista, ya venia siendo cuestionado =
desde
1890 por algunos sectores segregados de la elite, particularmente los ra=
dicales
y en alguna medida también por los mitristas=
,
pero las voces de alarma terminaron por alzarse en el seno mismo de la elite
gobernante.
La
cuestión social venia manifestándose desde la década a=
nterior.
Fue a partir de la huelga general de 1902, que hizo su plena irrupció=
;n
en la escena social de la historia argentina contemporánea.
Entre=
ambas
cuestiones –la crisis del régimen político y la =
oleada
de agitación social- aparecía un tercer tema problem&aacu=
te;tico:
la cuestión étnica.
La
situación de los inmigrantes se relacionaba con la primera,
porque se encontraban marginados del régimen políti=
co,
y con la segunda porque esos trabajadores extranjeros eran en los centros
urbanos los principales protagonistas de los movimientos
huelguísticos.
Las <=
b>izquierdas
habían ido adquiriendo un peso político – sindical
creciente en los principales centros urbanos compuestos mayoritariamente por
extranjeros.
El te=
rmino
"izquierdas" se utiliza para denominar a un conjuntos de movimien=
tos
políticos expositores de ideologias que
globalmente podriamos denominar de "
Entre=
las
izquierdas podemos encontrar a los socialistas, anarquistas y sindicalistas
revolucionarios.
·<=
span
style=3D'font:7.0pt "Times New Roman"'> =
· Socia=
listas:
Eran =
un
partido que tenia una doble estrategia. P=
or un
lado se presentaba como un instrumento apto en la c=
onsecusion
de mejoras económicas y sociales para los trabajadores, y por ot=
ro,
como un partido de reformas democraticas,
republicanas profundas. Estos aspectos formaban parte del "programa minimo" en camino hacia la imposición del
socialismo.
Los
antecedentes remotos en la Argentina lo constituyen el Club Vorein
Vorwaerts, que adoptaron un programa de la =
Social
democracia alemana y publicaron una pequeña revista en la que predic=
aban
el socialismo.
A par=
tir de
1888, en coincidencia con la iniciación en nuestro país del
movimiento obrero, el grupo alemán desempeñara un papel
importante en las luchas obreras en la constitución del
"Comité Obrero Internacional".
Los <=
b>socialistas
argentinos enfatizaron una orientacion que
vinculaba estrechamente lo político con lo sindical. De
las paginas de "El obrero" se desprend=
e la
idea de la construcción de un partido socialista a partir del desarr=
ollo
del movimiento sindical.
En 1894 se
incorporan al socialismo intelectuales argentinos (L. Lugones, Juan B. Justo, Nicolas<=
/span> Repetto) y se reiniciará el movimiento
huelguístico.
Una d=
e las consecuencias
de esos cambios introducidos desde el año 1894, fue la
iniciación de lo que podemos llamar el proceso de "argentinizacion" del socialismo.
La &q=
uot;argentinizacion" se combinaba con la "accion política" en un punto fundamental:=
la
necesidad de la naturalización de los extranjeros para que estos
pudieran ejercer los derechos electorales.
En
ocasión de los debates preparatorios al Congreso Socialista de
1896 se alzaron voces de protesta contra algunos artículos=
del
estatuto, que preveian que para formar part=
e de
los organos ejecutivos del partido y para parti=
cipar
en las decisiones fundamentales de la vida partidaria (ejemplo, ser candida=
to a
diputado), se debía ser argentino por nacimiento o por
naturalización.
Las <=
b>experiencias
electorales del socialismo en los últimos años del siglo =
XIX,
fueron magras, no solo por las características fraudulentas d=
el
sistema electoral, sino también porque muchos de sus electores eran
extranjeros.
Los
socialistas se mostraron dispuestos a confluir con los anarquistas en
una Federación Obrera Unitaria. Así nacería la FOA<=
/b>
(mas tarde FORA).
No ob=
stante
pronto surgieron fuertes tensiones que a corto plazo llevarían a una
ruptura. Los socialistas terminarían separándose y
constituyendo otra, la UGT.
Un hecho
importante para los socialistas fue la elección de su representa=
nte
a nivel nacional como diputado de Alfredo Palacios, en 1904.
Con m=
otivo
del proyecto de trabajo impulsado por J. Gon=
zalez,
se produjo un gran debate interno. El proyecto establecía alg=
unas
de las reivindicaciones mas sentidas por los trabajadores, pero
incorporaba también algunos principios represivos como los contenidos
por la Ley de Residencia y establecía una férrea regimentacion de la actividad sindical.
El pr=
oyecto
finalmente fracaso.
Con l=
a penetración
de las ideas vinculadas con el sindicalismo revolucionario
francés, el socialismo comenzo a desc=
ender
en el numero de filiaciones anuales.
A ell=
o se
sumo la no renovacion del mandato de Pal=
acios.
Sera recien a trav&=
eacute;s
de la Ley Saenz Peña, que los
socialistas recogerán los primeros frutos.
·<=
span
style=3D'font:7.0pt "Times New Roman"'> =
· Los
anarquistas:
La FORA
tenia en ciertas situaciones de conflicto social=
un
evidente poder de convocatoria. El mas
importantes de sus periódicos, La Protesta, se editaba
diariamente. Su actividad propagandística se extendía mas allá del plano sindical: centros feminis=
tas,
antimilitaristas, escuelas racionalistas, etc., configuraban lo que es
posible denominar como los nucleos de una cu=
ltura
anarquista.
Se
dividían en anarquistas "organizadores" y anti-organizadores", cuyo eje de divisi&oacu=
te;n
era la aceptación o rechazo de ciertas formas de organizaci&oacut=
e;n
estables del movimiento, su participación en las organizaciones
sindicales y en la lucha por reivindicaciones parciales.
Entre=
1890, y
1894 serian los "antiorganizadores" q=
uienes
llevarian la delantera. Al igual que los
socialistas, los anarquistas "organizadores" encontrarían
dificultades para su predica en un marco social caracterizado por la
desocupación y el movimiento huelguístico=
.
En ca=
mbio, la
acción predominante y propagandística y =
agitativa
de los "antiorganizadores" encontrara=
una
mejor situación para su desarrollo. Será el periódico =
"El
perseguido" el principal portavoz de la corriente, que sosten&iacu=
te;a
un fuerte tono antipoliticista, antiestatista, etc.
Se pu=
blicaban
periodicos en diferentes idiom=
as.
Además, a diferencia de los socialistas, casi nada los incitaba a
oponerse a la sobrevivencia de la identidad
étnica. Su antipoliticismo des=
cartaba
cualquier preocupación por la naturalización de los
extranjeros (tanto a los organizadores como a los =
antiorganizadores".
Los <=
b>"organizadores"
iran adquiriendo cada vez mas un perfil &quo=
t;anarco-sindicalistas".
Aceptaban la importancia de la organización sindical y de la
lucha por demandas parciales, aunque siempre por el camino de la huelga
general. Se oponían a cualquier Código de trabajo, a t=
oda
legislación laboral que se quiera sancionar, etc.
Pensa=
ban resolver
la cuestión de la reforma del régimen político
mediante la abolición del Estado y de toda forma de
opresión.
Los
organizadores tenían un doble discurso:
·
· &n=
bsp;
Por
un lado aparecía un discurso de la clase obrera, similar al de
los socialistas.
El an=
arquismo
influenciaba en los trabajadores manuales del sector de se=
rvicios
(puerto, transporte, etc.) Pero también compren=
dia
a un vasto sector de artesanos, trabajadores independientes, come=
rciantes,
ambulantes, asi como a un sector de los inte=
lectuales.
Inmed=
iatamente
después de sancionada la Ley Saenz
Peña, comenzara a hacerse visible una declinación =
relativa
del anarquismo.
·<=
span
style=3D'font:7.0pt "Times New Roman"'> =
· Sindi=
calistas
Revolucionarios:
Naci&=
oacute;
como un producto de la fusion entre la <=
b>crisis
interna del Partido Socialista y la llegada a nuestras playas=
de
los principio del Sindicalismo Revolucionario Europeo. Era una suert=
e de
corriente social democrata de izquierda. Sin em=
bargo,
en poco tiempo giraran hacia una ruptura de fondo con la política so=
cial
democrata.
La "construcción
de la clase obrera" pasara a ser uno de los planteos centra=
les
de la ideologia Sindicalista Revolucionaria, a =
la
cual deberán subordinarse los aspectos secundarios. Se mostraran
A pes=
ar del
evidente anti-intelectualismo, de la propaganda
Sindical Revolucionaria, el movimiento congregara desde un principio a un
sector de intelectuales socialistas.
En lo=
referente
al Estado y al régimen político, los sindicalistas
revolucionarios tendrán posturas similares a las de lo=
s anarquistas,
rechazando cualquier intento de "integración" de=
los
trabajadores. Con el transcurso de los años irán flexi=
bilizando
algunas de estas posiciones, sobre todo, las que les permitirán una
aproximación al Estado.
Aspec=
to
Político de la Época:
El sistema
electoral era fraudulento y los partidos políticos del bloque
conservador se fundamentaban en el clientelismo.
El radicalismo
tendía a reclutar fundamentalmente entre los núcleos de secto=
res
populares "criollos", dejando de lado a la masa inmigratoria. Los=
socialistas,
por el contrario, centraban su predica política en los inmigrantes y=
sus
descendientes, pero estos no eran solamente víctimas del fraude, sino
también del hecho que los extranjeros se encontraban marginados de la
política. Que los inmigrantes estuvieran marginados del
régimen político, no significa que en el fondo tuvieran una
actitud apolítica. Las asociaciones por comunidad extranjera y una g=
ama
de organizaciones "populares" e incluso el propio anarquismo, eran
receptáculos de su actividad política "no
institucional".
Cuest=
ión
étnica:
Como =
se sabe Argentina
fue el país que recibió, en términos relativos, la=
mayor
proporción de extranjeros en referencia a la población
nativa. En el periodo que nos ocupa, en algunos grandes centros urbanos, co=
mo Buenos
Aires y Rosario, el porcentaje oscilaba alrededor del 50%.
Una <=
b>heterogénea
masa de extranjeros poblaba la Argentina. Una de las caracterí=
;sticas
de la situación de los extranjeros fue la tendencia a la persiste=
ncia
de la identidad étnica. Pocos incentivos existían como pa=
ra
que los inmigrantes abandonaran voluntariamente sus principales rasgos
culturales. La integración económico – social=
podía realizarse sin necesidad de incorporarse al régimen
político, ni desistir de su identidad "étnico
cultural".
Para =
los
socialistas o sindicalistas, las tendencias de mantener los
particularismos etnicos significaban obst&aa=
cute;culos
en la "construcción de la clase obrera".
Por e=
l contrario,
los anarquistas inspirados por sus concepciones profundamente ant=
ipatrióticas
e internacionalistas, sumadas a su repudio al régimen
político, no evidenciarian ningún=
interes particular.
Desde
principios de siglo, desde el propio seno de la elite gobernante
Cuest=
ión
social:
En la=
segunda
mitad del siglo XIX, los conflictos entre capital y trabajo se re=
solvían
generalmente de forma individual y pacifica, en el marco de los
pequeños talleres artesanales y comercios.
En los
últimos 10 años del siglo XIX y en los primeros del XX, la
tendencia dominante entre los trabajadores urbanos comienza a cambia=
r.
La jornada de 8 horas, los movimientos por la abolición del
trabajo a destajo, los reclamos de aumentos salariales y de un
amplio conjunto de reivindicaciones laborales y sociales, comienzan a ser
tomadas por los sindicatos y otros movimientos sociales.
La
acción de los movimientos socialistas y anarquistas provocaron en
el país numerosos conflictos obreros: huelga tipográfi=
ca
en 1878, de ferroviarios en 1888, de carpinteros en 1889, etc.
Esto =
dio
lugar a la promulgación de la "Ley de Residencia", =
que
autorizaba a deportar sin formación de causa a los agitadores
extranjeros.
Los
trabajadores que siguieron los momentos de la huelga, debieron soportar la =
represión
mas dura que habían debido soportar hasta entonces
Proce=
so de laicalización de la sociedad. Reforma educativ=
a e
invención de los argentinos.
Debid=
o a al
alud inmigrantes que llegó a nuestro país en esta époc=
a,
en donde se podían encontrar clases, rasas, costumbres diversas. Gru=
pos
de personas con hábitos, formas de vida muy diferentes en la
población: era necesario homogeneizar los intereses de estos nuevos
habitantes, formar y enseñar ciertas pautas para la controlar la
situación de toda esta población , y así lograr encaus=
arla
en fines más o menos comunes. Es decir, era n=
ecesario
la invención de los argentinos.
Para =
que
estos se convirtieran en argentinos, era necesario que adquieran ciertos
valores, costumbres, o sea una identidad más o menos común. E=
sta
identidad se adquiriría fundamentalmente en la escuela. Para =
lo
que era necesario una reforma educativa, el naci=
miento
de una enseñanza donde el estado fuese quien diagramara el plan
educativo, sobre la base de los intereses ya mencionados. Esta reforma se
materializó en la ley de educación común (1884),
durante el gobierno de Roca.
Adem&=
aacute;s,
ante la llegada de personas con diferentes hábitos, religiones, era
necesario crear un órgano estatal que almacenara la informació=
;n
de en que situación civil se encontraba cada uno de sus habitantes. =
Por
que resultaba díficil suponer que una pe=
rsona
que no sea católica se fuese a casar en la Iglesia, a bautizar a su =
hijo
y que quede así certificado que este nació, o bien que pida a=
un
sacerdote que de una misa por un muerto, y de esta manera quede asentada la
defunción de las personas. La situación era demasiado compleja
como para delegar esta responsabilidad en la Iglesia.
Esta =
idea se
materializa en la ley de registro civil y años más tardes =
se
cierra esta reforma con la ley de matrimonio civil durante la presidenc=
ia
de Roca.
Ambas=
leyes
se conocieron como "leyes laicas".
Estas=
proceso
de laicalización de la sociedad,
ocasionó problemas entre el gobierno y la Iglesia, por la pér=
dida
de poder, influencia sobre la sociedad a la cual estás llevaban.
Tambi=
én
para promover la unidad entre la sociedad se fomentó la creaci&oacut=
e;n
de diferentes actividades y lugares de encuentro, como los famosos clubes
sociales.
Crisi=
s del
régimen y reforma política de 1912.
La gr=
an
reforma política de 1912, materializada en la ley Sáenz
Peña, no es resultado del azar histórico ni de la decisi&oacu=
te;n
voluntaria de una clase dirigente unificada, que conscientemente decide ced=
er
el poder a los grupos y partidos que anteriormente la impugnaban. Es
consecuencia de una serie de circunstancias históricas que, cuando el
país entra en su segundo centenario, configuran el siguiente context=
o:
·
· &n=
bsp;
Se
habían creado definitivamente la alianza de personalidades y grupos
locales que apoyaban el viejo PAN.
Juarez Celman<=
span
lang=3DES-AR style=3D'font-family:Verdana;mso-bidi-font-family:Arial'>
sucedió a Roca. El nuevo presidente trato de concentrar en sus ma=
nos
el poder, para ello debió desplazar a Roca y a sus
partidarios dentro del P.A.N. y de la funci&oac=
ute;n
publica.
El gobierno
desarrollaba su programa, basado en inversiones financieras p=
or prestamos externos. Mientras los
empréstitos externos fluyeron, la balanza de pagos se mantuvo
equilibrada, pero en 1888 comenzó a disminuir la llegada de
fondos del exterior, disminución que se acentuó en 1889-90.
A esta
situación debe añadirse la caída de los precios
internacionales del trigo, y para agravar aun mas la crisis, la cose=
cha
de ese cereal correspondiente al año no fue la esperada. Los obreros
protagonizaron en Buenos Aires las primeras huelgas importantes. En =
1889
se formo la Unión Cívica de la Juventud, integrada por=
jóvenes
universitarios que el año siguiente se unieron a otros grupos,
también alejados del poder político, uno de ellos, encabezado=
por
Bartolomé Mitre, representaba a los sectores tradicionales de
Buenos Aires, el otro, liderado por Leandro N. Alem=
,
que contaba con el apoyo de la clase media. Por ultimo, también
integraron la Unión Cívica grupos católicos y
pequeños comerciantes y artesanos.
El a&=
ntilde;o
1890 encontró al país en un estado de quiebr=
a
y con la revolución clamando en las calles. Juarez
Celman se vio obligado a renunciar y=
en su
lugar tomo posesión del mando el vicepresidente Dr. Carlos Pellegrini. El alejamiento de Juarez
no significo un cambio profundo en la conducción polít=
ica
y económica del país, pues el régimen continuaba con t=
odo
su vigor. En efecto, el P.A.N. se había
convertido en un poderoso instrumento oficialista, al cual prestaban
acatamiento las autoridades nacionales y provinciales para servirse del y
continuar en el poder.
La autonomía
federal de las provincias era casi inexistente. La supresi=
ón
de los ejércitos provinciales tornaba ilusoria toda tentativa=
de
resistencia.
Las
elecciones presidenciales a realizarse en 1892 movieron a los sector=
es
políticos del país. Una parte de la Unión Cí=
vica
se unió al Partido Nacional y así surgió la =
"Unión
Cívica Nacional", que presento la formula Mitre-Bernardo=
de
Irigoyen pero luego este ultimo es reemplazado por José Evari=
sto Uriburu.
El ac=
uerdo
era la entrega al régimen del movimiento revolucionario, a cambio de=
la
presidencia para Mitre.
La publicacion del acuerdo produjo indignaci&oacu=
te;n
en las filas de la Unión Cívica, entre las que se llego a hab=
lar
de traicion. Un mes mas
tarde la fraccion denominada "Uni&oacut=
e;n
Cívica Radical" proclamo a Bernardo de Irigoyen – =
Juan
Garro.
Enton=
ces
Mitre, al ver que la masa popular calmaba al jefe radical renuncio a su
candidatura.
Nuevos
acuerdos entre los caudillos de la Unión Cívica y del Part=
ido
Nacional, terminaron por fin proclamando la formula Luis
Saenz Peña – José Evaristo =
Uriburu, que triunfo en las elecciones de =
1892.
Saenz Peña había aceptado la presidenc=
ia
con la intencion de restablecer la confianza publica. Pero carecia de p=
artido
personal y debía gobernar con las partidos del acuerdo, lo que le
provoco frecuentes crisis de gabinete. Asi, en =
nueve
meses se produjeron 23 crisis ministeriales.
Como =
la
situación política empeoraba, el presidente confió la
reorganización de su gabinete al Dr. Aristob=
ulo
del Valle (miembro de la UCR).
Del V=
alle
debió formar el gobierno de pacificacion=
con
hombres que, como el mismo, no estaban afiliados al partido, si bien mantenia con este una gran afinidad.
El ca=
mbio del
elenco gubernativo fue recibido en Buenos Aires con gran alborozo.
A fin=
es de 1893,
los radicales iniciaron un movimiento revolucionario de carácter
popular, encabezado por Hipolito Irig=
oyen,
que se extendió a Santa Fe, San Luis,
Corrientes, Tucumán. Y se tuvo que movilizar el =
ejercito.
A com=
ienzos
de octubre el país estaba pacificado. Pero S=
aenz
Peña continuo hostilizado, por lo cua=
l presento
su dimision. Y el periodo presidencial r=
estante
lo completo el vice José Evaristo
Duran=
te los
cuatro años de gobierno de José Evaristo Uriburu,
el comercio exterior arrojo un saldo favorable.
Para =
las
elecciones de presidente, Berni de
Irigoyen decidió participar a fin de combatir la candidatura =
de
Roca. Se propuso una coalición de mitris=
tas,
modernistas y radicales sobre la base de la candidatura de Berni
de Irigoyen. Pero no tuvo éxito, porque el radicalismo de la provinc=
ia
de Buenos Aires, influenciado por Hipolito
Irigoyen, se opuso a ella, decidiendo la no presen=
tacion.
Para =
las
elecciones, el PAN y el Dr. Pellegrini
sostuvieron la candidatura de Julio Roca. Las elecciones se realizar=
on
en un ambiente de normalidad, aunqe la
oposición no concurrió a los comicios.
Julio=
Roca asumio como presidente en 1898.
A ra&=
iacute;z
de una disputa entre Carlos Pellegrini y=
Julio
Roca, el partido oficialista se divide, surgiendo asi
el grupo "autonomista", bajo la jefatura de Pellegrini, y el "nacional", fiel a =
la
política de Roca.
Un gr=
upo de autonomistas
reunio una convencion de
notables, a fin de elegir candidato a la presidencia. Se contaba con el apo=
yo
de los gobernadores de las provincias. Se eligio la
formula Manuel Quintana – José Figueroa Alcorta,
que ganaron las elecciones de 1904 (quintanita =
goberno
en estado de sitio permanente a causa de los problemas sociales).
En 19=
06 fallece
por una grave enfermedad y lo sucede Figueroa Alcor=
ta
hasta terminar el mandato.
Al te=
rminar
su mandato lo sucede en el cargo Roque Saenz
Peña en 1910.
Roque=
Saenz Peña fue electo gracias al concur=
so del
sector antirroquista que conquisto una por una =
las
antiguas maquinarias electorales y situaciones provinciales. El movimiento =
para
impulsar su candidatura, la Unión Nacional, no difer&iacut=
e;a,
en rigor, del viejo P.A.N.: ambos fueron un
vehículo eficaz para vincular oligarquías. Pero, mientras el =
P.A.N manipulo una ideología concordante con la
estructura política que los sostenía, la Unión Nacional
reorientó de manera fundamental su mensaje ideológico y
contradijo la realidad de los mecanismos de designación.
Indal=
ecio Gomez participaba con Saenz<=
/b>
Peña en una común oposición al sistema roquista.
Junto=
s, en la
ciudad de Lucerna, el futuro presidente y su ministro del Interior
definieron los lineamientos de la ley electoral y la actitud
prescindente del gobierno, que no alentaría candidaturas,
colocándose por encima de las contiendas entre grupos y partidos.
Cuand=
o Saenz Peña asumió la presidencia,
existían conflictos políticos no solo en las filas de la
oligarquía. Mas allá de los grupos conservadores, confundidos
permanentemente con las funciones presidenciales, surgía un nuevo ti=
po
de organización, que prescindía de los recursos públic=
os
para persistir en la acción política.
Los r=
eclamos
de los nuevos partidos (sobre el sufragio popular, secreto, etc.) fue perci=
bida
por Figueroa Alcorta y Roque Saenz
Peña: en entrevistas secretas mantenidas con Yrigoyen para reincorporar al radicalismo a la
legalidad.
No ob=
stante,
el núcleo en torno del cual se cristalizó la incorporaci&oacu=
te;n
efectiva de los partidos al sistema fue la ley electoral, proyecto
sometido diez meses después de que asumiera Sae=
nz
Peña. El proyecto fue aprobado en febrero de 1912 por el Sena=
do.
Y ese mismo año el radicalismo se impuso en las elecciones de=
diputados
en la Capital Federal y en Santa Fe.
El tu=
vo como
objeto garantizar el sufragio y crear el sufragante, implantando el voto
secreto y obligatorio, asegurando las garantías máximas en los
comicios y en el escrutinio, y dando representación a las
minorías.
Muere=
en 1914 y es
suplantado por Victorino de la Plaza. Luego vendría el ascens=
o de
Hipolito Irigoyen (de la UCR).
Parti=
dos
políticos. Su origen y ascenso.
Los p=
artidos
políticos modernos nacieron en las entrañas de la crisis de=
1890.
En el parque se encontraron los tres grandes organizadores de partidos en la
Argentina de 1900. Hipolito Yrigoyen, Juan B. Justo y Lisandro de la Torre. S=
olo uno
de ellos estructuro una organización de alcance nacional;=
los
demás fracasaron al intentar expandir el radio de acción de s=
us
partidos desde su ámbito de origen, urbano uno, regional el otro.
Yrigoyen hizo de la Unión Cívica Radic=
al
el primer partido de movilización popular que abarco todo el
país. Juan B. Justo construyo con el Partido Socialista una
organización de disciplina estricta con centralización
ideológica, que respondió a las expectativas de grupos de ori=
gen
inmigratorio establecidos en la Capital.
Lisan=
dro de
La Torre, mediante la Liga del Sur, añadió intereses
económicos específicos del sur de Santa Fe, región que
contaba con una numerosa clase media urbana y rural, y recibía un ap=
orte
importante de inmigrantes extranjeros.
La UC=
R y la
Liga del Sur constituyeron dos típicos partidos de clase media. El =
partido socialista,
en cambio, pretendía una representación de clase alternativa
(apuntaba al apoyo del nuevo proletariado). Además la UCR
contó con el apoyo de los universitarios
La UC=
R no
recorrió el camino de la reivindicación pacific=
a,
como lo hizo el partido socialista, sino que fue leal a su origen revolucio=
nario:
combino una ideología de intransigencia moral con la abstenció=
;n
revolucionaria, movilizo a sectores de las fuerzas armadas en sus intent=
os
de golpes de Estado en 1893, y 1905 y agoto su programa reclamando &quo=
t;la
necesidad de dar por origen del gobierno del sufragio popular, li=
bre
de toda presión o traba, o influjo de los gobernantes. Su
crecimiento estuvo estrechamente ligado al proceso de estratificación
social que concentró los grupos de dirigentes de alta jerarquí=
;a
en las clases medias urbanas dedicadas a las actividades terciarias. Lo que
muestra la creciente tendencia de la clase media a procurarse a travé=
;s
de la política la riqueza y la posición social que cada vez le
era más difícil conseguir por otros medios.
Para =
lograr
sus objetivos el partido operaba sobre la base de un cierto número de
eslóganes: la abstención o negativa de participar en eleccion=
es
fraudulentas, y la intransigencia revolucionaria o determinación de
repudiar al sistema político y establecer una democracia representat=
iva
por vía de la revolución. Uno de los rasgos más destac=
ados
del radicalismo a partir de esta época (a partir de 1905), fue su
evitación de todo programa político explícito.
Afirm=
aban que
la corrupción de la oligarquía había limitado el
desarrollo del país. La libertad y expansión de las fuerzas
productivas del país únicamente se alcanzarían mediant=
e la
democracia.
Los r=
adicales
no apuntaban a introducir cambios en la economía del país, su
objetivo era más bien, fortalecer la estructura primario –
exportadora promoviendo un espíritu de cooperación entre la e=
lite
y los sectores urbanos.
Para =
la
época de en que Yrigoyen se sumó =
a la
UC, en 1890, y que comenzó a maniobrar con vistas a controlar la UCR=
, ya
tenía bastante práctica en las técnicas usuales de
manipulación de elecciones.
El
radicalismo se desarrolló menos como un partido que con un movimient=
o de
masas que fundaba su fuerza en una serie de actitudes emocionales.
El or=
den
radical. ("Yrigoyen tuvo el gobierno pero no=
el
poder").
El pa=
rtido
radical llega al poder en 1916, y constituye así el comienzo de una
nueva época, un nuevo capítulo de la historia argentina.
Hipólito Yrigoyen gobernó entre 1=
916 y
1922. Alvear entre el 22 y 28, cuando regresa <=
span
class=3DSpellE>Yrigoyen hasta ser depuesto por el alzamiento de 1930=
.
Entre=
ambos
dirigente había diferencias de estilos y formas de actuar (Irigoyen =
era
amado u odiado; en cambio para bien o para mal Alvear<=
/span>
era identificado con los grandes presidentes del antiguo régimen y su
política se asimiló con vicios o vicisitudes de aquel). Pero =
uno
y otro debieron afrontar similares problemas, sobre todo el doble
desafío de poner de pie las flamantes instituciones democráti=
cas
y conducir por nuevos canales de representación y negociación,
las mandas de reforma de la sociedad, que el radicalismo de algún mo=
do
había asumido.
Los r=
adicales
no eran nacionalistas en lo económico: aceptaban y reconocían=
la
dependencia del país de sus conexiones en ultramar para contar con
mercados y fuentes de inversión.
·=
=
· La pr=
imera
guerra mundial:
Yrigoyen mantuvo la línea de "neutralidad
benévola" hacia los aliados, que suponía continuar c=
on
el abastecimiento de los clientes tradicionales y además concederles
crédito para financiar sus compras. Con la entrada de EE.UU. al conflicto, se pone en tela de juicio la
posición argentina.
Nuest=
ro
país se alejó de EE.UU. al no ace=
ptar
su doctrina del Panamericanismo, a lo que le agregó algunas otras
actitudes en contra de ese país.
·=
=
· Crisis
social:
Las c=
ondiciones
sociales se habían complicadas con el estallido de la guerra, se
agravaron luego con dificultadas del comercio exterior y la retracció=
;n
de los capitales. Se sintió la inflación, el retraso de los
salarios y la desocupación.
La gu=
erra
perjudicó las exportaciones de cereales y en las zonas rurales se
agravó la situación de chacareros y jornaleros. Se
conformó así una conflictividad que se mantuvo más o m=
enos
latente mientras las condiciones fueron muy adversas para los trabajadores.=
Las h=
uelgas
se multiplicaron, influidas de alguna manera, por las revoluciones obreras =
de
todo el mundo.
El go=
bierno
abandonó la política de represión lisa y llana y
obligó a las compañías marítimas y ferroviarias=
a
aceptar su arbitraje. Esta proposición negociadora del gobier=
no
no se extendía fuera de la capital, donde las huelgas eran enfrentad=
as
con rompehuelgas, despidos y represión (Semana trágica, Patagonia rebelde).
En el
año 1919 el gobierno abandonó la política conciliadora=
, y
retomó los métodos clásicos de la represión, ah=
ora
con la ayuda de la Liga Patriótica, poseedora de la del apoyo=
de
la policía.
Yrigoyen era acusado de subvertir el orden. La l=
iga
aportó los motivos del orden y la patria. Los católicos
combinaron el pensamiento social con el integrismo antiliberal, pero
tenían un mensaje común: el rechazo a la movilizació=
;n
social y la crítica a la democracia liberal.
Fuero=
n otras
las organizaciones las encargadas de darle progresivamente fuerza al nuevo
movimiento, unificar sus acciones, dotarlas de legitimidad. La liga
patriótica se dedicó al "Humanismo práctico".
La iglesia organizó la Gran Colecta Nacional y unió a tod=
as
las instituciones católicas dentro de la Unión Popular
Católica Argentina quienes organizaron una guerra contra =
el
socialismo. El ejército, empezó a interesarse e=
n la
marcha de los asuntos políticos, quizás molesto por la forma =
en
que Yrigoyen los utilizaba para abrir o cerrar =
la
válvula social.
La ol=
a de
huelgas que culminó en 1922 expresaba de manera ciertamente violenta=
la
magnitud de los reclamos acumulados durante un largo período de
dificultades de la argentina hasta entonces opulentas. Dicha culminaci&oacu=
te;n
y el debilitamiento de la unión del Sindical Argentina dan testimoni=
o de
la atenuación de los conflictos sociales.
El
surgimiento de un sindicalismo con más predisposición a la
negociación descartó la huelga como instrumento y tuvo
éxitos sustanciales (Unión ferroviaria). A su vez el estado
manifestó, la voluntad de avanzar en una legislación socia=
l
(sancionada en su mayoría en la presidencia de =
Alvear)
propuestas de regímenes jubilatorios para
empleados de comercio y ferroviarios, regulación de trabajo para
niños y mujeres, el establecimiento del día del trabajador.
Despu=
és
de la guerra se vislumbran ciertos cambios que se venían produciendo=
que
explican el apaciguamiento social: la población ya se había
nacionalizado sustancialmente. Las asociaciones de base étnica
comenzaban a retroceder frente a otras en las que la gente sin
distinción de origen, se agrupaban para actividades específic=
as y
la cuestión nacional. La acción sistemática de la escu=
ela
pública había conformado una sociedad fuertemente alfabetizad=
a y
con ella un pública lector nuevo, ávidos de materiales. Crecen
así los grandes diarios, aparecieron las revistas y las novelas: alg=
unos
leían para entretenerse y otros para capacitarse. La expansió=
n de
la cultura letrada forma parte del proceso de movilidad social propio de una sociedad que era esencialmente expansiva=
y de
oportunidades. Fruto de ella eran aquellos vastos sectores medios, en cuyos
miembros podían advertirse los resultados de la aventura del ascenso.
Quizá por ello, la universidad constituyó un problema importa=
nte
para esta sociedad en expansión. Y la Reforma Universitaria f=
ue
la expresión de esa transformación. Fue más que una
teoría, un sentimiento.
·=
=
· La
economía en un mundo triangular:
La gu=
erra
puso de manifiesto en forma aguda un viejo mal: la vulnerabilidad de la
economía argentina, al ver como el país experimentaba con
violencia los efectos de la coyuntura europea. La principal novedad fue la
presencia de los EE.UU. que ocupó los es=
pacios
libres dejados por los países europeos, derrotados en mayor o menor
medida, en la guerra.
La vi=
eja
relación con Gran Bretaña se mantuvo sobre las bases
mínimas quedando así Argentina sumergida en un Triá=
ngulo
mundial que ni Alvear ni Yrigoyen
supieron aprovechar.
"=
;Comprar
a quién nos compra".
Conce=
bida
antes que conseguida, la ciudadanía se construyó lentamente e=
n la
sociedad. Las multiples y diversas asociaciones=
de
fines específicos que la cubrieron contribuyeron a la gestació=
;n
de experiencias primarias de directa, y al desarrollo de habilidades que la
política requería: hablar y escuchar, etc.
El pr=
opio
comité desarrolló algunas políticas sociales masivas.
Gradualmente la brecha entre sociedad y estado se fue cerrando.
·
· &n=
bsp;
El
crecimiento de los partidos da la medida de arraigo de la nueva democracia.=
La
participación se arraigó y canalizó a través de=
los
partidos.
La UCR fue
el único que alcanzó la dimensión de partido nacional =
y de
masas. Basados en una extensa red de comités locales, se organiz&oac=
ute;
escalonadamente hasta llegar a su convención y comité naciona=
l en
un a carta orgánica. El partido demostró una preocupaci&oacut=
e;n
muy moderna por adecuar sus ofertas a las cambiantes demandas de la gente. =
Toda
la compleja organización institucional del partido pesaba poco frent=
e al
liderazgo de Irigoyen, y en la identificación de sus seguidores, el
partido se fundía con su figura
El partido
Socialista tenía una organización formal, cuerpos
orgánicos y un programa, pero carecía de dimensión
nacional, casi toda su fuerza estaba en Buenos Aires (ciudad). Allí
gracias a su red de centros compitió palmo a palmo con los radicales=
.
El PDP,
tuvo cierto arraigos en ciertos sectores de Capi=
tal,
Santa Fe y Córdoba. Desarrolló temas agrarios, y limpieza
electoral. Arraigó entre los chacareros.
Los <=
b>partidos
de derecha sólo se constituyeron a nivel provincial.
El de=
licado mecanismo
institucional, no llegó a constituirse plenamente, y la reponsabilidad le cupo a todos los actores:
Eso l=
o vemos
cuando Irigoyen abusó de la intervención federal para cumplir=
sus
propósitos, y trató de pasar por arriba al Congreso para que =
no
pudiera controlar sus actividades.
Si bi=
en, Yrigoyen reiteraba prácticas muy arraigadas su
justificación era novedosa: el presidente debía cumplir un
mandato y una misión, la "reparación", para la que
había sido plebiscitado, y eso lo colocaba por encima de los mecanis=
mos
institucionales.
Si bi=
en las
relaciones del gobierno con los sectores tradicionales no fueron malas al p=
rincipio,
las que mantuvo con la oposición política fueron desde el
principio difíciles. Comenzó su gobierno con un parlamento
hostil, al igual que la mayoría de los gobiernos provinciales. Para
ganar las elecciones usó el presupuesto nacional repartiendo empleos
públicos entre sus "punteros".
Desva=
lorizó
el congreso y desconoció su autoridad. Nunca logró afirmarse =
en
el Senado y además tropezó con diputados.
Al ig=
ual que Saénz Peña, Alvear=
se benefició de la máquina montada, para llegar al poder.
Limitó la creación de empleos público, una gran
herramienta electoral de Yrigoyen por la cual f=
ue
duramente criticado, respetó al congreso, no dispuso intervenciones
federales por decreto: al "popular" Y=
rigoyen
fue contrapuesto el "oligárquico" Alvear.
Alvear se apoyó en quienes se habían
opuesto a Yrigoyen. Esto provocó la
división del radicalismo entre los Pro Yrigoyen=
y los "Antipersonalistas" (Leo=
poldo
Meló, Vicente Gallo), al punto de formar dos partidos distintos.
Ca&ia=
cute;da
del Radicalismo:
Las d=
erechas
conservadoras no querían la vuelta de Yrigoyen<=
/span>,
y creían en la necesidad, en caso de perder en elecciones, en que el
gobierno lo debían tomar las fuerzas armadas.
Estas
habían sido reequipadas por Alvear, ocupaban luagres =
en el
gobierno (conducción de YPF) y se "abrazaban" a la derecha
liberal tradicional
Yrigoyen vuelve la gobierno, en 1928, acompañada=
de
un grupo de jóvenes radicales. Durante su campaña había
identificado su causa con la derrota del contubernio y la
nacionalización del petróleo, algo inédito durante la =
vida
política del radicalismo. Como motivos podríamos destacar, la
lucha antiimperialista. El ejército la identificaba con la &q=
uot;autarquía".
Con la
llegada al gobierno los grupos opositores empezaron a encontrar la excusa p=
ara
derrocar a Yrigoyen, ya que se habían da=
do
cuenta que de otra manera no llegarían al poder. La senilidad, la
incapacidad del presidente, la crisis económica, lucha pública
por su sucesión, dieron los argumentos necesarios; ahora las discusi=
ones
giraban en si se apelaría una solución institucional o a una
intervención militar.
El tr=
iunfo de
la revolución cerró el período de la república
radical, sin que Yrigoyen pudiera comprender las
causas de la versatilidad de su pueblo, que no mucho antes lo había
aclamado hasta la histeria y lo abandonaba ahora en manos de sus enemigos d=
e la
oligarquía.
La crisis
económica mundial, estallada en octubre de 1929 provocó l=
a caída
de las exportaciones y el retiro de los fondos norteamericanos afect=
aron
a las empresas ferroviarias y marítimas, vinculadas con el comer=
cio
exterior, y también al gobierno. La fuerte inflación, =
las reducciones
de sueldos y los despidos, fue el factor predominante de la époc=
a.
Por ello la gran mayoría de la oposición clamaba por la
caída del gobierno de Yrigoyen.
El pr=
oceso de
democratización, completó la larga etapa de apertura y
expansión de la sociedad iniciada cinco décadas atrás y
aparecía como la correlación natural: la incorporación
creciente de sectores sociales más vastos a los beneficios de la
sociedad establecida, supuso una ampliación de la ciudadanía
inducida al principio desde el estado, pero finalmente asumida por la socie=
dad.
El radicalismo no logró desprenderse de las prácticas corrien=
tes
del viejo régimen y subordinó el desarrollo de las nuevas
prácticas a las exigencias de la antigua costumbre. Por su parte la
oposición hizo poco por la formación de un diálogo
constructivo entre el estado y la oposición, y mucho menos para defe=
nder
las instituciones.
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
 =
;
Unidad 3:
Crisis
política y poder militar: "la hora de la espada"
El or=
den
neoconservador.
Inmer=
so en
una grave crisis mundial en el año 1929, la influencia de los
conservadores en las fuerzas armadas, y el poco apoyo del presidente,
prepararon el campo para el golpe militar.
El 6 =
de septiembre
de 1930 el general Uriburu asumi&=
oacute;
como presidente provisional y el 20 de mayo de 1932 transfirió el ma=
ndo
al general Justo, electo el año anterior junto con Roca.
En este período se debate entre la "regeneración naci=
onal"
o la restauración constitucional.
La
revolución se había hecho en contra de los vicios de la
democracia, pero una vez depuesto Yrigoyen no
había acuerdo sobre que hacer.
No se
equivocaban los viejos conservadores y sus herederos seducidos por el fa=
scismo
cuando afirmaban que el país se había desnaturalizado. Tras
catorce años de gobierno radica, laxo y favorable a la espontá=
;nea
expresión de las diversas fuerzas que coexistían en la socied=
ad
argentina, había descubierto un hecho decisivo: el país, crio=
llo
se desvanecía poco a poco y sobre él se constituía una
nueva Argentina cuya fisonomía esbozaba la cambiante composici&oacut=
e;n
de la sociedad. Poco a poco, se había constituido una vigorosa clase
media.
El nu=
evo
gobierno perseguía a los radicales, dejaba cesantes a los empleados
públicos nombrados por el gobierno derribado o investigaba fantasios=
as
corrupciones. La mayoría también apoyaba la política d=
e mano
dura adoptada con el movimiento social: la intervención en los
puertos para desarmar allí el control sindical, la deportació=
n de
dirigentes anarquistas o comunistas.
La de=
spiadada
persecución de los opositores fue la respuesta a la indignació=
;n
general que provocaba la marcha del gobierno. Hubo cárcel y torturas
para políticos, obreros y estudiantes. Signo revelador de la
orientación política conservadora fue la resolución de
cerrar el país de la inmigración. La ley de residencia=
fue
reimpuesta.
La
movilización social era escasa. La Depresión paralizaba la
contestación y las direcciones sindicales, escasamente se identifica=
ban
con la institucionalidad democrática, habían hecho poco por
defenderla.
Los t=
emas
tradicionales contra la democracia se habían integrado con un vigoro=
so anticomunismo
y un ataque al liberalismo.
En una
elección no tan escandalosa, Justo obtuvo un triunfo no aplas=
tante.
Las formas institucionales estaban salvadas. En el congreso hubo un =
oficialismo
y una oposición. Los oficialistas ganaron las elecciones utiliza=
ndo
técnicas muy conocidas, sobre las que había una vasta experie=
ncia
acumulada, que combinaban el apoyo de la autoridad con el sistema de cau=
dillismo.
Pese =
a los
éxitos en lo económico el régimen presidido por Justo =
fue
visto como ilegitimo: fraudulento y ajeno a los intereses nacionales. En j=
ulio de
1935, el general Ramón Molina (una persona respetada), había
elogiado en forma publica la presidencia de Alvear y poco después hizo un reclamo por la
vigencia de la soberanía popular y elecciones libres, que recibi&oac=
ute;
el entusiasta apoyo de la Federación Universitaria.
En oc=
tubre de
1935 los trabajadores de la construcción de Buenos Aires, conducidos=
por
dirigentes comunistas, iniciaron una huelga que DURO 90 DIAS, en los barrio=
s se
manifestó una amplia solidaridad y en enero de 1936 la C.G.T. realizó una huelga general de dos
días, al cabo de la cual los huelguistas obtuvieron la
satisfacción de una parte sustancial de sus demandas.
En 19=
36 se
efectuaron muchas huelgas.
Ortíz se propuso depurar los mecanismos electorales y
desplazar a los dirigentes conservadores de sus principales bastiones. En 1=
940
intervino la provincia de Catamarca de donde venia el =
vice
Castillo, y al mes siguiente hizo lo mismo con la de Buenos Aires, cuando su
gobernador Fresco se aprestaba a transferir el mando a Alberto Barcelo.
A fin=
es de
40, en las elecciones provinciales, volvieron a usarse los peores
métodos fraudulentos.
El fr=
acaso de
este intento de democratización tiene que ver con el cambio de la
coyuntura internacional que lo había alimentado: los sectores popula=
res
habían sido derrotados en España y Francia, y el nazismo
acumulaba triunfos.
Aunqu=
e, ya
para ese tiempo la democracia se había arraigado lentamente en la
sociedad.
Se
creó, en 1930, el Congreso General del Trabajo.
La
construcción del Estado intervencionista.
El es=
tado se
hace cada vez mas dirigente, a la par que nuevas=
fuerzas
sociales adquieren singular importancia: partidos políticos,
asociaciones capitalistas, sindicatos de trabajadores, etc.
Debid=
o a la caída
del comercio internacional, después de la Primera Guerra mundial=
y
la crisis del 30, que provocó una baja de las exportaciones
agropecuarias y la reducción de importaciones, ser produjo la
INTERVEN CION DEL ESTADO EN LA ECONOMÍA. Este tuvo que cambiar
estrategias y concepciones políticas. Se hicieron ajustes
fundamentales y se crearon –como ya vimos- órgan=
os
sociales, económicos y financieros del Estado.
En el=
ASPECTO
SOCIAL, tampoco el Estado ignoró los problemas. Hacia 1934, los =
trabajadores
obtuvieron gradualmente algunas mejoras, aunque concebidas en forma
parcial: los empleados de comercio lograron una ley que establecía la
licencia por enfermedad y la indemnización por despido. La jornada de
trabajo se redujo progresivamente, especialmente por la generalizació=
;n
paulatina del "sábado ingles", y en algunas activid=
ades
se instrumentaron sistemas de jubilación.
El Es=
tado
atendió los reclamos. El presidente Roberto Ort=
íz,
que en 1938 sucedió a Justo, no solo mantuvo buenos contactos con los
ferroviarios, sino que procuro formarse entre ellos una base de apoyo,
interviniendo activamente en sus conflictos internos.
El Departamento
Nacional del Trabajo fue extendiendo gradualmente la practica del ar=
bitraje
estatal; numerosas huelgas se resolvieron por medio de la
transacción.
En el=
aspecto
económico, a mediados de 1933, con la designación de Pinedo se
avanzo por un rumbo más novedoso:
1.
1. Se
estableció el CONTROL DE CAMBIOS, mediante el cual el gobierno
centralizaba la compra y venta de divisas. Originariamente fue una medida p=
ara
enfrentar la crisis y poder pagar la deuda externa, pero pronto se vio que
constituía un poderoso instrumento de política económi=
ca:
desde el gobierno podían establecerse prioridades para el uso de
divisas, y esto era una cuestión que preocupaba no solo a los distin=
tos
sectores internos sino, a los grandes aspirantes externos a disponer de ell=
as:
Gran Bretaña y Estados Unidos.
·
· &n=
bsp;
Uno,
regulado por el Estado, administraba las divisas provenientes de las
exportaciones agropecuarias tradicionales; y
Para =
el
primero, el Estado se hizo de una importante masa de recursos, y sobre todo
pudo decidir sobre su uso. Así estableció una serie de
prioridades para vender las divisas que controlaba: el servicio de la deuda
externa era la primera, luego la atención de las importaciones
esenciales y en tercer término las remesas de las empresas.
1.
1. Avanz=
ando
sobre el control de las finanzas, en 1935 se creo el Banco Central, =
cuya
función principal era regular las fluctuaciones ciclicas
de la masa monetaria.
Con la
prosperidad de las décadas anteriores se había constituido en=
el
país un mercado consumidor de importancia. El cierre creciente de la
economía, los altos aranceles, la crisis económica mundial y =
la
escasez de divisas creaban condiciones adecuadas para sustituir los bienes
importados por otros producidos localmente. Creció mucho el textil, =
pero
también la mayoría de las actividades volcadas al consumo de
alimentos, confecciones y productos químicos y metálicos
diversos.
Los g=
randes
capitales se orientaron hacia la industria.
La
sustitución de importaciones ofrecía una ganancia rápi=
da.
Se encontró en la industrialización sustitutiva un nuevo camp=
o,
que se complemento luego con la inversión inmobiliaria. La eficacia =
del
gobierno revolucionario quedo demostrada por su capacidad para enfrentar la
difícil situación económica. La Depresión
persistió hasta 1932.
El go=
bierno
opto por mantener el servicio de la deuda externa, debieron reducirse
drásticamente tanto las importaciones como los gastos del Estado.
Gran
Bretaña se refugió en el proteccionismo comercial, defendiend=
o la
inconvertibilidad de la libra.
En el=
marco
de la crisis mundial del 30, Gran Bretaña opto por reconcentrarse en=
su
imperio, fortalecer sus vínculos con las colonias y dominios con qui=
enes
tendría preferencia para establecer relaciones comerciales.
Se
decidió reducir en un tercio las compras de carne congelada argentin=
a,
que podía reemplazarse por la de Australia, y en un 10 % la enfriada=
.
En 19=
33, una
misión encabezada por el vicepresidente Julio Argentino Roca negocio=
en
Londres las condiciones para el mantenimiento de la cuota argentina de carn=
e.
El tr= atado firmado por Roca y el ministro inglés Runciman<= /span> limitó a 15 % el cupo que podría ser manejado por frigoríficos nacionales; a cambio de ello Gran Bretaña se aseguró que la totalidad de las libras generadas por este comercio se emplearían en la propia Gran Bretaña: en el pago de la deuda, importación de carbón, y material ferroviario. Además = se le concedían beneficios como la reducción de impuestos, etc.<= o:p>
La
oposición más consistente fue la del Partido Socialista.
En 19=
35 el
senador por Santa Fe Lisandro de La Torre solicito una investigación
sobre el comercio de las carnes en el país y las actividades de los
frigoríficos y embistió fuertemente contra el gobierno.
Su
intervención duro varios días y suscito una violenta respuest=
a de
los ministros Duhau y Pinedo. En una de sus ses=
iones,
un hombre de acción vinculado a Duhau hi=
zo un
disparo de revolver contra De La Torre, pero impacto en el senador Enzo Bordabehere.
El es=
tallido
de una nueva guerra (Argentina se mantuvo nuevamente neutral), impact&oacut=
e;
primero sobre las relaciones con Inglaterra, ya que los mercados europeos se
empezaron a cerrar.
Pinedo
desarrolló un Plan de Reactivación Económica:
insistir en la copra de cosechas por parte del estado para sostener su prec=
io y
a la vez estimular la construcción pública y privada, remarca=
ndo
la importancia de estimular la industria. Se advertía una
economía muy cerrada en sí misma y se proponía =
estimular
las industrias "naturales". Este plan requería una may=
or intervención
del estado.
Parti=
dos
políticos, ejército, Iglesia y poder. La crisis políti=
co
– ideológica.
El gr=
ueso de
la clase política optaba por la defensa de las instituciones
constitucionales, señalando que éstas no habían sido
ejercidas en las formas más crudas de la democracia.
- Los
Nacionalistas: (teóricos del corporativismo, del revisionismo rosista, etc.)
Se
enorgullecían del elitismo autoritario. Estuvieron influidos =
por
regímenes autoritarios como la Italia de Mus=
solini.
Los militantes nacionalistas sólo ocuparon cargos de menor importanc=
ia
dentro del gobierno.
Conta=
ban con
el apoyo de Uriburo: hablaba abominando =
la
democracia, reclamando una reforma institucional y predicando las
ventajas del corporativismo y la representación funcional.=
Eran =
mucho
más eficaces para golpear que para construir.
Reduj=
eron a
todos sus enemigos a uno: las altas finanzas y la explotación
internacional se fundían con los comunistas, los extranjeros causant=
es
de la disgregación nacional y también los judíos, =
unidos
en una siniestra confabulación. Reclamaban por la vuelta a una so=
ciedad
jerárquica, organizada por un estado corporativo y cimentada por un catolicismo integral.
Recla=
maban la
constitución de una nueva minoría dirigente, nacional que
confiaban encontrar en el ejército.
·=
=
· Parti=
do
Demócrata Nacional:
Coali=
ción
heterogénea de partidos provinciales, en torno a la candidatura de
Justo.
·
·  =
;
U.C.R.
Exclu=
idos de
la lucha comicial, los radicales apelaron a la insurrección sin logr=
ar
éxito. Al margen de esta actividad, el radicalismo se organizó
bajo la dirección de Alvear (reunific&oa=
cute;
el partido) dentro de una línea muy moderada que no tenía otro
programa que la reconquista del poder a través de elecciones libres.=
El go=
bierno
vetó la candidatura de Alvear, por lo qu=
e los
radicales volvieron a su política de abstención.
Sacud=
ido por
un oscuro problema de concesiones eléctricas en las que habían
participado sus concejales, surge dentro del partido una división: l=
a FORJA,
en donde los jóvenes de la reforma estudiantil del 18´empezaron
a participar de la política.
·=
=
· Igles=
ia:
Se ac= ercaron a las clases dirigentes, y creó el espacio para el manifiesto de las ideas de una sociedad autoritaria, jerárquica y católica.<= o:p>
·
· &n=
bsp;
Militares:
El nu=
evo
perfil militar fue el desarrollo de una conciencia nacionalista. Este
era un nacionalismo tradicional, ortodoxo, xenófobo y jerárqu=
ico.
Insistía en la necesidad de la "autarquía". =
·=
=
· Sindi=
calistas:
Desde=
los
partidos políticosopoditores, empezaron =
a dar
prioridad a los reclamos democráticos y al enfrentamiento
político con el gobierno y presionaron para alinear en él a l=
as
organizaciones sindicales.
·=
=
· Frent=
es
nacionales.
Surgi=
eron dos
frentes nacionales que agruparon a las derechas y a las izquierdas. En un a=
cto
de 1ro de mayo, se "juntaron" los principales partidos de la
oposición: socialistas, comunistas, radicales, =
demoprogresistas,
socialistas y comunistas. Reclamaron por la libertad y la democracia=
. Se
lo denominó "Frente Popular". El estado reprimi&oac=
ute;
a los sindicalistas combativos, y se aplicó por ejemplo, una ley de
Represión del Comunismo.
El go=
bierno
de la Concordancia fue identificado con el enemigo universal.=
Las d=
erechas
habían convocado a un "Frente nacional", contra el
frente popular.
La gu=
erra civil
española, dividió aún más las aguas:
·
· &n=
bsp;
En
las derechas, integróa conservadores
autoritarios, nacionalistas, filofascistas, y
católicos integristas, en una recció=
n
contra el liberalismo democrático.
Con m=
otivo de
la segunda guerra mundial se formó Acción Argentina. Se
dedicaba a denunciar las actividades de los nazis en el país y la
injerencia de la Embajada Alemana. En ella participaron: radicales,
socialistas, intelectuales independientes y miembros de la oligarquía
conservadora. Se diferenciaba del antiguo frente popular por la presencia de
estos recientes conversos a los valores de la democracia.
En 19=
40,
Ortiz debe abandonar el poder por un problema de salud. Este hombre, que
manifestó cierta tendencia a buscar una salida para la turbia
situación política, dejó el gobierno en manos de su
vicepresidente, Castillo.
El go=
bierno
de Castillo duró tres años y desde el primer momento se
advirtió que retomaba la tradición del fraude. Se atrevi&oacu=
te;
a acentuar aun más las tendencias reaccionarias de sus predecesores.=
Los g=
rupos pronazis lo rodearon y tiñeron su
administración con sombríos colores. Y los sectores militares
favorables al eje trataron de forzar la política para orientarla en =
el
sentido que ellos preferían.
Dentr=
o del
país se estaba produciendo una verdadera explosión intelectual
que giraba alrededor de los problemas de la nación.
La Re=
forma
Universitaria, con su ideología antiimperialista, democrát=
ica
y popular, empezaba a penetrar en la política.
Con la
revista "Claridad", se reunen a muchos
intelectuales y escritores que habían militado en el "grupo =
Boedo" y los del "grupo Florida&=
quot;,
partidarios de una renovación estética se nuclearon
en la Revista Sur.
Sin e=
mbargo,
ambos grupos se alinearon en el bando de los defensores de la democracia=
.
También la instalación de alguna editoria=
les
creadas por españoles multiplicaron la actividad del mundo
intelectual y artístico.
Hab&i=
acute;a
en todo este movimiento una tendencia fuerte al análisis de los
problemas de la sociedad, la crítica y la propuesta de soluciones
alternativas para cuestiones específicas: la educación, la sa=
lud,
la cuestión agraria, la condición de la mujer.
Pero =
lo que
predomina es el espíritu reformista y la convocatoria a todos
quienes coinciden con al aspiración al progreso, la libert=
ad,
la democracia, y una sociedad más justa.
Luego=
este
movimiento intelectual se preocupó por lo nacional, por "el ser
nacional".
Como
consecuencia de la neutralidad arriba mencionada, EE.U=
U.
excluyó a la Argentina del plan de rearme y los grupos
democráticos opositores empezaron a recibir fuerte apoyo de la embaj=
ada.
Duran=
te toda
la década, "Década Infame", desde el gobiern=
o se
intentó alertar por el resurgimiento de las masas ciegas y la turbia
democracia, y justificó el "fraude patriótico"=
b>.
Ca&ia=
cute;da
de Castillo:
Para =
su
sucesión Castillo se inclinó, como candidato de la concordanc=
ia,
por Robustiano Patrón Costas.
Las <=
span
class=3DSpellE>ods alianzas políticas empezaron a cultivar a =
los
jefes militares, esperando que las FF.AA. ayuda=
ran a
desequilibrar una situación trabada y a fortalecer un régimen
cada vez más débil .Los radicales apoyaron la candidatura de
Ramírez. Los oficiales discutieron, de los cuales se destacó =
la
logia G.O.U.
Quien=
es
llevaron a la ruptura del orden, cuando Castillo pidió la renuncia d=
el
ministro Ramírez. Los militares rompieron por segunda vez el orden
institucional, sin siquiera saber la figura que lo encabezarí=
a.
Or&ia=
cute;genes
del peronismo
Mient=
ras los
coroneles discutían acerca de la actitud que se debía tomar c=
on
respecto a la guerra, J.D. Peró=
;n
descubría la posibilidad de poner en funcionamiento un plan má=
;s
sutil. Aún cuando ocupaba la subsecretaría de guerra,
logró que se lo designara presidente del Departamento nacional del
Trabajo, y sobre esta base organizó enseguida la Secretarí=
a de
trabajo y Previsión, con jerarquía ministerial. Con la
experiencia adquirida en Italia durante la Italia Fascista y con el consejo=
de
algún asesor formado en el sindicalismo español, Perón
comenzó a buscar apoyo de algunos dirigentes obreros y logró,=
no
siempre limpiamente, contar con el apoyo de un grupo de sindicales.
Reemp=
lazado
Ramírez por Farrel, la fisonomía =
del
gobierno comenzó a variar sensiblemente bajo la creciente influencia=
de
Perón, que ocupó, además de la secretaría de
Trabajo y Previsión, el Ministerio de Guerra, y la vicepresidenci=
a.
Se
dedicó a vincularse con los dirigentes sindicales, excepto los
comunistas, se los impulsó a organizarse y a presentar sus demandas,=
que
se dirimían por los contratos colectivos de trabajo, se
extendió el régimen de jubilaciones, de vacaciones pagas, de
accidentes de trabajo, se equilibraron las relaciones entre los patrones y =
los
obreros. El estatuto del peón fue una de los avances
más novedosos.
Cre&o=
acute;
el consejo Nacional de Posguerra. La industria creció
sustantivamente tanto para importar, como para sustituir importaciones.
Por u=
na parte
se procuró destruir a los opositores, en parte por la v&iacut=
e;a
de la represión, y en parte por la creación de una
atmósfera hostil a los partidos tradicionales, a los que se hac&iacu=
te;a
responsable de la perversión de la democracia que sólo
habían promovido los conservadores. Por otra, se trató de pon=
er
en funcionamiento un plan de acción para consolidar el poder de los
grupos dominantes, organizando las fuerzas económicas y sociales de =
tal
manera que quedaran al servicio de los designios de hegemonía
continental que acariciaba el Estado Mayor del ejército.
Parte=
del ejército,
vio el peligro que entrañaba la organización de poder que
Perón construía en su beneficio, y opinaron que constitu&iacu=
te;a
una amenaza para las instituciones democráticas. Ésta fue
también la opinión de los partidos tradicionales y de los vas=
tos
sectores de clase media que formaron en la "Marcha de la
Constitución y de la Libertad", nutrida concentración
con la que se quiso mostrar la impopularidad del régimen. La defensa=
de
la democracia servia como estandarte, en el cual confluían todos los
sectores políticos.
La
presión de los sectores conservadores movió a un grupo milita=
r a
exigir la renuncia de Perón a todos sus cargos y su procesamiento. E=
n un
primer instante la ofensiva tuvo éxito, pero las fuerzas opositoras =
no
lograron luego aprovecharlo y dieron tiempo a que se organizaran los sector=
es
peronistas, los que con apoyo militar y policial, se dispusieron a organiza=
r un
movimiento popular para lograr el retorno de Perón. El 17 de
octubre de 1945, nutridas columnas de sus partidarios emprendieron la marcha
sobre el centro de Buenos Aires desde las zonas suburbanas y se
concentraron en la Plaza de Mayo solicitando la libertad y el regres=
o de
su jefe.
La
oposición no se atrevió a obrar y el gobierno ofreció =
una
especie de transacción: Perón quedaría en libertad,
abandonaría la función pública y afrontaría la
lucha electoral en elecciones libres que controlaría el ejérc=
ito.
Una vez en libertad, Perón apareció en el balcón de la
Casa de Gobierno y consolidó su triunfo arengando a la muchedumbre e=
n un
verdadero alarde de demagogia.
A. Rouquié, lo compara con un "Bombero Piromaníaco", que agrega combustible =
a la
caldera, hasta el límite de su estallido, y al mismo tiempo controla=
la
válvula de escape.
El re=
sultado
fue un nuevo reagrupamiento político que se contrapuso esas <=
b>nuevas
masas a los tradicionales partidos de clase media y de clases populares,
que aparecieron confundidos en lo que se llamó
"Oligarquía".
Para enfrentar a Perón en las elecciones se unieron radicales, demócratas progresistas, socialistas y comunistas, que formaron la <= b>Unión Democrática y sostuvieron la candidatura del radical Tamborini – Mosca. Su discurso se basó en la defensa de la democracia y la derrota del totalitarismo.<= o:p>
La
fórmula Perón – Quijano (partido Laborista)
estaba apoyada por fuertes sectores del ejército y de la Iglesia.=
Asumieron
el discurso de la seguridad socia, de la reforma justa, y posible, a la que
sólo se oponía el egoísmo de unos pocos privilegiados.=
Contr=
apuso la
democracia forma de la oposición a la democracia real de la justicia
social, y dividió entre el "pueblo" y la
"oligarquía".
La em=
bajada
de EE.UU. acusó a Perón de ser ag=
ente
del nazismo y respaldó a la Unión Democrática. La
respuesta fue contundente: "Braden o
Perón".
El or=
den
peronista: centralización y diversificación del aparato estat=
al.
Per&o=
acute;n
tenía la ayuda de Farrel que le
facilitó las cosas: Intervención a todas las universidades, y=
la
expulsión de los profesores que estaban contra él. Peró=
;n
continuó con ala remoción de los cuadros administrativos y ju=
diciales,
sin detenerse siquiera ante la corte suprema de justicia.
El go=
bierno
peronista mantuvo la retórica antinorteamerican=
a,
que elaboró luego en la doctrina de la "tercera
posición", pero estableció rela=
ciooens
diplomáticas con la URSS e intentó mejorar sus relaciones con
Washington.
El co=
mercio
exterior fue vulnerable. Las exportaciones habían retrocedido ante la
presencia Norteamericana. En 1948 se lanzó el Plan Marshall,
en donde prohibió que los dólares aportados a Europa fueran
utilizados para importaciones argentinas. EEUU inundó el mundo con
cereales subsidiados y Argentina retrocedió.
Con l=
as
libras argentinas que se mantuvieron en Londres, el gobierno arregló=
la
nacionalización de los trenes.
La gu=
erra
mundial, la crisis de los mercados y el aislamiento, contribuyeron a
profundizar el proceso de sustitución de importaciones, que se
extendió más allá de los productos naturales y se
avanzó en el sector metalúrgico y otros. Esto significó
una vuelta al plan Pinedo.
Esto
significaba el acercamiento con EE.UU., as&iacu=
te;
como de procurar la recuperación de los mercados de los productos
agropecuarios.
Una s=
egunda
alternativa, planteada por los militares: profundizar la sustitución=
de
importaciones, extenderla a la producción de insumos básicos,=
con
una decisiva intervención del estado y asegurar así la=
autarquía.
Esta
inspiración se dibuja en el primer plan quinquenal:
Plan
Quinquenal: 1947 - 1951. Constaba de cuatro aspectos fundamentales par=
a su
éxito:
- Pre=
ver las
necesidades de materia prima de origen nacional, combustibles, energí=
;a
eléctrica (hidráulica y térmica) maquinarias y
transportes.
-
Conocimiento y verificación del estado y eficiencia de los sistemas =
de
explotación, producción y distribución de esos element=
os.
- Des=
arrollar
el programa mínimo de inversiones y obras necesa=
rios
para asegurar los suministros de materias primas, energía y combusti=
ble
y desarrollar así la industria y agricultura. Creación de SOM=
ISA.
-
Descentralizar la industria, diversificar la producción, crear fuent=
es
de energía, vías de comunicación, medios de transporte=
y
aumentar los mercados consumidores.
Se in=
cluyeron
también una serie de medidas para reformar la educación en to=
dos
los niveles, organizar la sanidad y los servicios públicos.
Se
creó el Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (=
IAPI),que monopolizó el comercio exterior y
transfirió al sector industrial y urbano ingresos provenientes del
campo, mediante la diferencia entre los precios pagados y los obtenidos por=
la
venta en el exterior. El agro ya no constituía la rueda maestra de la
economía.
Se
constituyó una verdadera "Cadena de la Felicidad",
mantenida por las divisas acumuladas durante la guerra:
Alta
ocupación + Salarios en Alza =3D Expansión de la demanda.
Infla=
ción
Ganan=
cias
importantes
Para =
los
empresarios.
Per&o=
acute;n
concibe una nueva concepción del Estado:
Estad=
o -
Dirigir economía
- Vel=
ar por
la seguridad
-
Ámbito donde los intereses sociales organizados
negocian y dirimen conflictos
Adopt=
a una
política Keynesiana, dándole fuerte impulso a la parti=
cipación
del Estado en la dirección y regulación de la economía=
.
Se
nacionalizaron: Teléfonos, gas, algunas empresas de electricidad y el
BCRA. Se dio impulso a aerolíneas Argentinas y a gas del estado.
Se
constituyó el Estado benefactor. Sus raíces eran
más políticas que económicas: el terror a las posibles
consecuencias sociales del desempleo, el recuerdo de la crisis de la primera
posguerra. La justicia social sirvió para mantener el mercado intern=
o.
Se congelaron los alquileres, se establecieron salarios mínimos y
precios máximos, mejoró la salud pública, etc.
La
organización obrera se consolidó. La ley de asociaciones
profesionales aseguró la existencia de grandes y poderosas
organizaciones – un sindicato por rama de industria y una
confederación única – para negociar de igual a igual con
los representantes patronales, pero dependientes de la "personer&ia=
cute;a
gremial", otorgada por el estado. Las orientaciones y demandas
circulaban desde arriba hacia abajo y la CGT era la responsable de trasmitir
las directivas del estado.
Las h=
uelgas
fueron numerosas, que solucionó los conflictos mediante los mecanism=
os
de arbitraje y en su defecto se optó por reprimirlos.
Su es=
posa, Eva
Duarte de Perón, desde la secretaría de trabajo, se
dedicó a cumplir ese trabajo de mediación. Pero a su vez
creó una fundación, que llevaba su nombre, para legar a aquel=
los
sectores pobres no sindicalizados. Practicó la acción directa=
.
Los <=
b>medios
de comunicación machacaban constantemente sobre esta imagen, entre
benefactora y reparadora, replicada luego por la escuela, constituyendo una
nueva identidad social, "los humildes".
La co=
yuntura
externa comenzó a revertirse en 1949: los precios volvieron a su
normalidad y los mercados se contraían, mientras que las reservas se
agotaron. El desarrollo de la industria hacía al país m&aacut=
e;s
dependiente de sus importaciones y provocaba inflación, paro y
desocupación.
Se
necesitó un segundo plan quinquenal:
·
· &n=
bsp;
Se
restringió el consumo interno.
Autor=
itarismo
y propaganda
Per&o=
acute;n,
caracterizó su gobierno aparte de por sus obras en materia social, p=
or
un creciente autoritarismo. Reprimió a la oposición,
reemplazó a la Corte Suprema, utilizó el recurso de la interv=
ención,
eliminó la autonomía de las universidades. El poder legislati=
vo
fue respetado pero vaciado de todo contenido real.
Form&=
oacute;
una importante cadena de diarios y radios, que se condujo desde la
Secretaría de Prensa y Difusión. Los diarios independientes f=
ueron
presionados de mil maneras.
La re=
forma de
la constitución de 1949 acabó con la única
"cláusula" institucional para salvaguardar al autoritarism=
o:
la posibilidad de reelección.
Par
disciplinar las distintas fuerzas emergentes, se utilizó la autorida=
d del
estado y se utilizó el liderazgo personal e intransferible que se
constituyó naturalmente pero que luego, fue alimentado por la maquin=
aria
propagandística. Perón exigió de cada diputado o senad=
or
una renuncia en blanco, como garantía de su disciplina.
Por o=
tra
parte, si bien el peronismo segó sistemáticamente los
ámbitos de participación autónoma y tuvo una tendencia=
a
peronizar cualquier espacio de la sociedad,=
no es
menos cierto que encarnó y concretó un vigoroso movimiento
democratizador, que aseguraba los derechos políticos y sociales de
vastos sectores hasta entonces al margen.
Parti=
dos
políticos y centros de poder.
Igles=
ia:
Duran=
te el
primer gobierno y parte del segundo existió un acuerdo básico=
: el
gobierno mantuvo la enseñanza religiosa y concedió la
conducción de las universidades a personajes vinculados con el
clericalismo hispanófilo. Reservó un lugar importante en el
ceremonial público e incorporó a algunos sacerdotes al gobier=
no.
Fue sin embargo una relación distante.
La
fundación del Partido Demócrata Cristiano, marcó=
; el
comienzo del conflicto entre Perón y la Iglesia, que rápidame=
nte
llevó a su caída. Ambos no aceptaban:
Igles=
ia
Beneficencia del Estado
Culto=
Laico
hacia Perón y Evita.
Organ=
ización
de estudiantes universitarios.
Gobie=
rno Participación
política de la Iglesia.
Parti=
cipación
en el campo gremial.
Como
respuesta el gobierno:
Fuerz=
as
Armadas:
Recur=
rió
habitualmente a oficiales para desempeñar cargos de importancia y se
cuidó tanto de inmiscuirse en su vida interna como de darles cabida
institucional. Coincidió con el ejercito =
en
temas como la independencia económica, la unidad nacional y el orden=
, y
sobre todo la postura de la "tercera posición". Esto estaba
alterado por el estilo plebeyo del gobierno y sobre todo por la presencia,
acción y palabra de Evita.
Los p=
roblemas
con los militares siguieron a un avance inicial del régimen sobre la
institución, ante la que en un principio había mantenido una
cierta prescindencia.
Se
preocupó de ganar apoyos entre los oficiales y también entre =
los
suboficiales beneficiados con el derecho al voto, a lo que se agregó=
la
posibilidad de "abrir los cuadros".
Se in=
dignaban
ante los avances del autoritarismo y se irritaban sobre todo ante Eva
Perón. Provocaron algunas intentonas, con lo que Perón
declaró el estado de guerra interna.
 =
;
Seg&u=
acute;n Peter Waldman, Peró=
;n se
conformó con aislarlas y neutralizarlas políticamente, en la
medida de lo posible. Mejoró las condiciones de vida de todos los
cuadros. Aprovechó las rivalidades entre las diferentes armas y entre
grupos de jefes y oficiales y apeló a la esencia=
s apolítica
de las instituciones militares. Las concesiones más importantes fuer=
on
las grandes compras de armamento en el período de posguerra. Se
creó un Consejo Nacional de Defensa (esperaba que el desarrollo de u=
na
industria pesada nacional estimulara las empresas privadas).
Se ot= orgaron mejoras salariales, se entregaron créditos y se dictó una reglamentación más favorable de las condiciones de ascensos.<= o:p>
El ot=
ro
método que ejerció Perón consistió en crear
rivalidades entre las distintas armas y entre los distintos grados, inician=
do
un proceso de democratización dentro de la fuerza. Otorgó el
sufragio a los suboficiales y les facilitó el ingreso a la carrera
militar a sus hijos.
Entre=
los
valores considerados indiscutibles figura la lealtad al Estado y a la Na=
ción
y a una actitud de total prescindencia respecto de las lides
políticas cotidianas.
Despu=
és
del 51´este pacto perdió inter&eac=
ute;s
en las partes.
Los m=
ilitares
pensaban que tarde o temprano iban a ser absorbidos por el estado peronista=
.
Rasgos
Militares del sistema de gobierno:
La
razón más importante de la conformidad política de las
fuerzas armadas está mas bien, en el rasgo
fundamentalmente militarista del sistema de gobierno peronista. Una idea de
esto nos da la gran cantidad de disposiciones legales referentes a la segur=
idad
nacional. Esta nueva concepción de la defensa "La naci&oacut=
e;n
en armas" y constituía hacia fines de la segunda guerra la =
base
para el análisis de defensa del país. La tesis central establ=
ece
que una nación debe movilizar todos sus recursos, todo su potencial
humano, económico e ideológico, para poder imponerse en una
contienda bélica moderna. Esto significa que el =
limite
entre la paz y la guerra desaparece.
Esta
fusión de la esfera militar y la civil llevó a que se concedi=
era
creciente importancia de la defensa en los planes políticos:
·
· &n=
bsp;
Las
medidas de protección a la industria nacional y a la legislaci&oacut=
e;n
social, desempeñaron un papel esencial las consideraciones acerca de=
la
defensa del país. En lo que respecta a la protección de la
industria se insistía en que la capacidad defensiva de un país
depende de su potencia económica y en especial de su potencia indust=
ria.
La concentración de Argentina en la exportación de productos
agrarios no le permitiría resistir un conflicto armado de larga
duración y la dejaría totalmente indefensa en el caso de un
bloqueo.
Ser&i=
acute;a
un error pretender buscar el origen de todas las medidas de Perón en
motivos y principios militares.
La intención de Perón era inmunizar a los obreros contra las
corrientes comunistas y las tendencias revolucionarias, mediante una mejora=
de
su situación. Su intención era contribuir a la
estabilización del orden social vigente, corrigiendo su punto m&aacu=
te;s
débil: la excesiva falta de privilegios de los trabajadores. Esos pl=
anes
fueron arruinados por la creciente violencia de los ataques de la
oposición, que lo obligaron a buscar el apoyo de las clases obreras =
y de
los Sindicatos.
Con m=
otivo de
la crisis de económica, Perón empezó a afloja su
política de seguridad social. Ante esta situación las
organizaciones laborales no protestaron ni ejercieron presiones sobre el
gobierno para que este continuara tomando partido por los trabajadores:
acataron de buen grado las medidas de Perón. Eso ocurrió porq=
ue
habían perdido toda autonomía y se habían incorporado =
al
sistema de poder peronista.
Se
exceptúa a Perón de toda crítica y se culpaba a las
fuerzas reaccionarias del país y del exterior a las que se hac&iacut=
e;a
responsable de los elementos corruptos desleales e ineficientes. La
convicción de que Perón era irremplazable se tendía a
través de todas las manifestaciones de los sindicatos y obreros.
Por e=
so es
sorprendente que no hayan defendido al gobierno con más fervor cuando
este fue atacado, dependían tanto de su lider=
span>
que hasta le hicieron caso en su última voluntad Unidad 4: Estado y
sociedad en la Argentina en los últimos años. 1955-=
1966 Lonardi, y Aramburu fueron los presidentes que goberna=
ron
durante esta interrupción de la democracia. La intención de l=
a
Revolución Libertadora consistía en fundar un régi=
men
político basado en los partidos y en el fortalecimiento de los
mecanismos parlamentarios, el cual fracasó completamente. La pr=
opuesta
de proscribir al peronismo, que rápidamente se impuso entre los
revolucionarios, se decidió no tanto en nombre de la racionalidad
capitalista como en el de la regeneración democrática que el
mundo alentaba. Además definió un a escena política
ficticia, ilegítima y constitutivamente inestable, que abrió
camino a la puja entre las grandes fuerzas corporativas. Como =
se
quería terminar con todo rastro del régimen peronista, se
derogó la constitución del ‘49 por decreto de Aramburu,
quien encabezó la lucha anti-peronista.<=
o:p> La ex=
clusión
del peronismo fue para los vencedores de 1955 un requisito para poder operar
esa transformación en las relaciones de la sociedad, y a la vez fuen=
te
de mayores dificultades. Entre las fuerzas sociales embarcadas en la
transformación, que no habían terminado de definir sus objeti=
vos,
primacías y alianzas, y las antiguas que conservaban una importante
capacidad de resistencia, se produjo una situación que Juan Portantiero (quien fue?)
definió como empate. Este
período correspondió al establecimiento de una fórmula=
política
dual, se caracterizó por el hecho de que la perdurabilidad de ca=
da
gobierno durante este período estuvo en jaque desde el momento mismo=
de
su inauguración y que, en la práctica, implementó
mecanismos que fueron, sobre todo, límites por los distintos
actores sociales y políticos; es decir, el empate fue interno a cada
gobierno en la medida que estuvo condicionado por presiones externas y limi=
tado
por su heterogeneidad interna. En el mismo, los mecanismos parlamentarios
coexistieron, de manera conflictiva y a veces
antagónicas, con modalidades extra-institucionales de hacer
política. El pr=
incipal
resultado de este dualismo fue que los dos bloque principales de esta socie=
dad
- es decir sector popular (representados por los sindicatos) y el frente anti-peronista (sectores burgueses y clase media) rar=
a ves
compartieron la misma arena política para la resolución de
conflictos y el logro de acuerdos basados en mutuas concesiones.
El se= ctor popular y especialmente la clase obrera, que se había expresado a través del peronismo, quedó privado de toda representaci&oacu= te;n tanto en las instituciones parlamentarias semidemocr&a= acute;ticas, como en la maquinaria institucional del estado; y su presión se redu= jo a la capacidad de desestabilizar, desde afuera del escenario político oficial, a cada uno de los regímenes civiles y militares que se sucedieron durante el período (cuestión peronista). En cambio, sus adversarios sociales, que habían sufrido una exclusión política parcial durante la época peronista, tuvieron la posi= bilidad de recurrir tanto a mecanismos parlamentarios como extra-institucionales. <= o:p>
Al pr=
incipio
el grupo anti-peronista se pudo mantener m&aacu=
te;s o
menos unidos bajo la bandera de la democracia, q=
ue fue
levantada oponiéndola a las características con que se identi=
ficaba
al régimen peronista. Poco a poco, esta situación se fue
alterando y partidos no peronistas y militares comenzaron a expresar conten=
idos
distintos, y a veces antagónicos. Se debió a dos razones:
·
· &n=
bsp;
los
militares fueron perdiendo su vocación democrática, lo que los
llevó a enfrentarse con los partidos.
1.
1. una d=
e ellas
fue en torno a que hacer con el peronismo. Las diferentes opiniones iban de=
sde
el integracionismo (gradual reabsorción =
del
peronismo a la vida política, reconociendo la necesidad de limpieza =
de
ciertos aspectos de su doctrina y forma de actuar) hasta el gorilismo
( que deseaba eliminar completamente el cáncer peronista)
Corri=
entes
del ‘60
A par=
tir de 1956
empezaron a surgir tres corrientes divergentes en el a=
ntiperonismo,
·
· &n=
bsp;
populismo reformista: no cuestionó las premisas básic=
as
del modelo impulsado por los peronistas. Sólo formuló dos
críticas al gobierno peronista: que había desalentado la
producción agropecuaria; y que había fracasado en la
promoción de la industria pesada y el desarrollo de la estructura
económica y que el estado había expandido desproporcionalmente
sus gastos diarios, retrasando la inversión en obra pública.
(radicalismo, aún cuando este se dividió -1956-)
1.
1. errad=
icar
definitivamente al peronismo, y pulverizar el sindicato peronista.
Unos de los rasgos fundamentales de la
disyunción que recorrió al antiperonismo=
en este período fue que cada uno de los resultados sucesivos estuvo
determinado por el sentido en que, alternativamente, oscilaron los liberale=
s,
aunque sólo ejercieron una influencia mínima sobre el curso
político y económico del país. Es por eso, que hacia m=
ediados
de los ’60 esta progresiva toma de conciencia fue un actor decisivo q=
ue
indujo a los liberales a optar por una estrategia abiertamente
antidemocrática. Poniendo énfasis en destruir al sistema
institucional que nunca les había permitido imponer sus ideas.
Los
sindicatos peronistas.
el régimen militar fracaso rotundamente en sus intentos de
erradicar el peronismo de la clase trabajadora , ni imponer su proyecto de
crear un sistema de representación y afiliación múltip=
le
destinado a reemplazar las pautas establecidas por la ley peronista. Sin
embargo estos intentos produjeron cambios importantes en el interior del
movimiento obrero a partir de 1.955:
·
· &n=
bsp;
El
estilo de control político de la clase obrera (relación lider-masa) durante la época fue radicalmente
modificado .Los líderes sindicales del período anterior fueron
separados y nunca recuperaron su anterior influencia .<=
/span>
Izqui=
erda:
·
· &n=
bsp;
Se
fue gestando en la Universidad hasta el ’66, cuando se volcaron
decididamente al activismo, y entró a actuar en diferentes
ámbitos de la sociedad .
Los <=
span
class=3DGramE>Militares , =
tutores
del sistema semidemocrático
A par=
tir de
1955 los militares modificaron gradualmente su modo de intervención =
en
el gobierno
En una
1º etapa desarrollaron un estilo de intervención tutelar
:
1.
1. La
proscripción del peronismo y de las instituciones representativas del
estado
Todo =
esto se
hizo en nombre de la democracia y también las acciones emprendidas
contra sus enemigos .
1966 =
- 1976
Viend=
o los
resultados que trajo la intervención tutelar, importantes sectores de
las fuerzas armadas observan que los beneficios obtenidos eran inferiores a=
los
costos ocasionados por esta.
Al re=
spaldar
las alternativas democráticas, los militares estaban restringidos a =
lo
que estas propusieron. Percibieron además que eran vistos por la
opinión pública como responsables de la distorsión de =
las
políticas democráticas, sin siquiera obtener el beneficio
compensatorio de que sus objetivos se cumplieron; además como refere=
ntes
públicos, debían adquirir posición ante los diferentes
asuntos de gobierno. Lo que generó una fragmentación en las <=
span
class=3DSpellE>FF.AA. sobre que posiciones había que asumir y=
hasta
que punto había que influir a gobiernos democráticos.
Enfrentamientos que tubo su punto crítico=
en el
de los azules y colorados. La victoria de los azules (=
Onganía)
trajo aparejado el abandono de las prácticas de intervención
tutelar y dio lugar a las prácticas de doctrinas de seguridad
nacional.
El fr=
acaso de
los gobiernos constitucionales, hizo que se pierda la fe en la democracia en
c/u de los sectores de la sociedad, y las voces para romper el empate empez=
aron
a multiplicarse, todos reclamaban más autoridades y orden, unos con
tradición y otros con eficacia .-
El go=
bierno
de Illia estaba c/vez peor y c/ves era má=
;s
criticado por las personas, a la vez q’ se resaltaba a través =
de
campañas publicitarias y periodísticas la figura de Onganía, Mariano Grondona escribió: &qu=
ot; Onganía, última alternativa de eficacia=
orden
y autoridad especialmente " A esta altura parecía q’ el
gobierno de Illia solo esperaba el golpe q̵=
7; se
concreto en 1966, el 28 de junio, terminando de esta manera el empate
correspondiente al anterior período.
El go=
lpe fue
apoyado o visto de buena manera por todos los ámbitos de la sociedad , este tuvo crédito amplio y variado
tenía q’ ver con la indefinición inicial entre las dive=
rsas
tendencias q’ coexistían en el gobierno.
El co=
mienzo
de la aplicación de la doctrina y seguridad nacional se
caracterizó por un shock autoritario
:
·
· &n=
bsp;
Se
disolvió el parlamento y la actividad política
El go=
bierno había
encontrado la forma política adecuada para operar la gran
reestructuración de la sociedad y la econom&iacu=
te;a .
Acall=
ado
cualquier ámbito de expresión de las tensiones de la sociedad=
y
aun de las mismas opiniones, podía diseñar su política=
con
tranquilidad y con un instrumento estatal poderoso en sus manos ( la revolución no tiene plazos ) .
En cu=
anto a
la reforma económica, estuvo ampliamente influenciada y dirigida hac=
ia
los intereses liberales, por esto :
-a co=
rto
plazo se buscó lograr una estabilidad prolongada q’ eliminara =
una
de las causas de la puja sectorial
-a la=
rgo plazo , se proponía racionalizar el funcionamie=
nto de
la economía toda y facilitar así el desempeño de las
empresas más eficientes .
Así , la nueva política, modificaba profundam=
ente
los equilibrios de la etapa del empate y volcaba a la balanza en favor de l=
os
grandes empresarios . Además el estado realizó un gran gasto =
en
obras públicas para formar un contexto que alentara el aumento de la
eficacia en la producción nacional. Se construyeron y refaccionaron
rutas, puentes, etc.
Esta política económica generó un descontento creciente en = la sociedad, ya que se les prestaba muy poca atención a los reclamos sindicales como a los distintos sectores de la producción nacional.<= o:p>
A est=
o se le
sumó el creciente sentido de oposición al régimen de
censura impuesto por los militares.
Todo estos reclamos se materializaron en una de las
más grandes protestas de masas de la historia argentina: El Cordobazo, que además simbolizó el =
inicio
de una ola de manifestación social (hasta 1975).
La ol=
a que
estalló en córdoba se expresó de diferentes maneras. U=
na
de ellas fue activismo sindindical que era prod=
ucto
de una nueva orientación sindical surgida en las grandes industrias,
para la discusión de temas relacionados a cuestiones de trabajo. El
marco de estos nuevos sindicatos permitían
tratar temas relacionados a las relaciones sociales y a la misma sociedad; =
en
torno a la cual estaban muy disconformes.
A esta
disconformidad se le unieron estudiantes, productores rurales, sectores de =
la
industria nacional y la Iglesia ( movimiento de
Sacerdotes del tercer Mundo). Todos estos sectores se unieron formando un g=
rupo
único, heterogéneo pero unitario.
Todos=
estos
eran desencadenados muchas veces por hechos sin mucha importancia. Ya que lo
que se buscaba era criticar al sistema vigente y a los sectores que lo
apoyaban. Reclamos que se manifestaban en protestas callejeras y cotidianam=
ente
en acciones de reclamos en barrios o villas miserias.
Tambi=
én
en esta corriente influyeron los prospectos de la Alianza
para el progreso, donde se predicaba que si el poder
autoritario era fruto de una autoridad nacional; para quienes lo enfrentaba=
n la
única alternativa era la revolución. Esto incitaba aún
más a la violencia.
En 19=
71, SITRAC-SITRAM,
propusieron una unidad de toda la izquierda, pero descubrieron que los
trabajadores no los acompañarían en un reclamo
social-político ante el estado, ya que estos políticamente
seguían siendo peronistas.
En es=
te
contexto surge la guerrilla que se caracterizaba por:
·
· &n=
bsp;
tenía
la profunda convicción que para derrocar al régimen militar no
había otra alternativa que hacerlo por vía de guerra.
1.
1. ERP:
(organización tronquista)
Los m=
ilitares
dieron cuenta que la figura de Perón cada ves estaba más pres=
ente
en la sociedad, y ocupando en la política un lugar tan importante co=
mo
el del Presidente. Los Militares advirtieron que su salida estaba cerca y q=
ue
debían negociarla con las fuerzas soc. Y=
pol., y con Perón mismo.
Las
crecientes protestas sociales (que ya era menos reacio a conversar) y el
asesinato de Aramburu fueron suficientes, para la destitución de
Su su=
cesor Lewinston, trató de movilizar al pueblo a una
transformación en el sistema desde el gobierno militar,
pretensión algo ingenua. Por lo que fue rápidamente depuesto.=
Lanusse anunció el restablecimiento de la activ=
idad
partidaria y la próxima convocatoria a elecciones.
La vu=
elta a
la democracia, se debía hacer sobre las bases del GAN, un acuerdo pa=
ra
asegurar un verdadero gobierno democrático, en que participaran todos
los sectores políticos, pero terminó siendo un "tira y
afloje" entre Perón y Lanusse.
Te&oa=
cute;ricamente
el acuerdo tenía que ser condición para convocar a las
elecciones, pero viendo que imposible negociar con Perón, decide pac=
tar
con una condición mínima: que Perón no sea candidato en
las elecciones.
El mo=
vimiento
peronista se hace heterogéneo gracias al carácter que
había adquirido la figura ideal de Perón que reemplaza a su f=
igura
real, fenómeno que el mismo Perón había alentado
apoyándose en su carisma personal. Para todos sus seguidores
Perón expresaba un sentimiento nacional y popular, de reacción
contra la reciente experiencia de desnacionalización y privilegio, y
para unos era el líder histórico (que traería bonanza),
para otros el líder del tercer mundo, otros pensaban que era quien
acabaría con la subversión y otros lo veían como el
retorno del líder pacífico (clases medias y altas).
As&ia=
cute; el
elegido fue Cámpora, su principal
títere y representante, que ganó las elecciones del 73. El
día que Perón regresaba al país un enfrentamiento en
distintos grupos peronistas lo que ocasionó la renuncia de este
último.
Por l=
o que se
convoca a elecciones nuevamente. Gana la fórmula: Perón -
Perón
Su go=
bierno
se centró en:
·
· &n=
bsp;
pacto
social:
Procu=
raba
solucionar el problema clásico de la economía: la capacidad de
los distintos sectores, empeñados en la puja distributiva para frena=
rse
mutuamente. Se proponía solucionar el problema a través de una
concentración (hubo sectoriales y una mayor que subsumía a
todas). Para que esto tuviera resultado el estado debía disciplinar a
los actores combinando persuasión y autoridad.
Como =
primeras
medidas para que este empiece a funcionar se estableci&=
oacute;
el congelamiento de los precios, la supresión por 2 años de
convenciones colectivas o partidarias. Este efecto que perjudicaba a los
trabajadores fue contrarrestado por un aumento del 20% en los salarios.
Al pr=
incipio
trajo buenos resultados, pero al ser violado por uno y otro lado por la poca
intención de cumplir el acuerdo que había en ambas partes,
cayó en una profunda crisis, que lo llevó a la ruina.
·
· &n=
bsp;
pacto político (proyecto inédito en el peronis=
mo)
El propósito era el de convertir el parlamento en un ámbito r=
eal
de negociación entre partidos, revirtiendo así la tendencia d=
el
peronismo a conferirle un aura de legitimidad tanto a las críticas
opositoras como a las aspiraciones de oposición de invocar interese y
orientaciones populares. Por las tendencias autoritarias tradicionales en el
peronismo los principales apoyo a esta medida de Perón estuvieron fu=
era
del Peronismo (radicalismo, izq. y der. Parlamentaria)
Los
peronismos que habitan dentro del peronismo.